Se muestran los artículos pertenecientes a Agosto de 2009.

NO PODEMOS DEJAR LA SOLUCIÓN DE LA CRISIS, EN MANOS DE LOS QUE LA HAN PROVOCADO.
Comunicado de las Comunidades Cristianas Populares (CCP)
Falsos principios y una racionalidad perversa pretenden sacarnos de la crisis.
La actual crisis económica no ha sido producida por un virus o un terremoto devastador, sino por decisiones humanas, unas veces equivocadas y otras criminales, perfectamente conscientes y controladas, que han sido tomadas por los poderes políticos y económicos y asumidas por colectivos importantes en los que estamos inmersos.
Desde las CCP del estado español, pensamos que ha llegado el momento de reflexionar colectivamente sobre todo ello y ofrecemos algunas consideraciones que puedan ayudarnos a superarla, porque estamos convencidos de que hemos llegado a esta crisis por la aplicación de una racionalidad perversa que se basa en unos principios totalmente falsos, pero que han sido admitidos como dogmas incontestables:
Primer principio falso: El objetivo del capital internacional, sobre todo del capital financiero, (en la actualidad varios billones de dólares) debe ser la máxima rentabilidad y el máximo beneficio.
Segundo principio falso: El mercado debe ser libre, sin injerencias de los estados. Los capitales deben circular libremente sin trabas ni impuestos Dada la rígida regulaci&oac
... (... continúa)
LA NUEVA ESPAÑA
25 de mayo de 2009
José Ignacio Gracia Noriega
El indiano, suma de infinidad de indianos, tenía una característica común a todos: la de ser un aventurero, aunque él mismo no se lo creyera. Los motivos de la emigración eran principalmente económicos: marchaba a América con el propósito de mejorar de posición con respecto a la vida que le aguardaba en la aldea. Pero también los hubo que marcharon por otros motivos, y el motivo político no fue de los de menos importancia ni de los menos frecuentes. En la múltiple tipología del indiano, los hubo que embarcaron por no empuñar las armas, principalmente por no ir a las guerras de África, y los hubo que tuvieron que embarcar por haberlas empuñado.
Entre éstos figura José González Cortina, abuelo materno de Ezequiel Canella, que fue quien me proporcionó los datos que figuran en esta breve biografía. Había nacido en Villoria, concejo de Laviana, que dio un nombre ilustre a la Iglesia y a la filosofía escolástica, el dominico fray Zeferino González, que llegaría a cardenal. En el pueblo de al lado, Entralgo, nació, como se sabe, el novelista don Armando Palacio Valdés, que saca en su novela «Sinfonía pastoral» al propio fray Zeferino aconsejando a un indiano imaginario y paisano, de nombre Antón Quirós, que era más convencional que José Gutiérrez Cortina. El año del nacimiento de nuestro personaje fue el de 1855: a tiempo para participar en la tercera carlistada. Su padre, Ignacio Gutiérrez Ordóñez, era de Lada y casó con Dolores Cortina Canella, parienta de Fermín Canella Secades, quien llegaría a rector de la Universidad de Oviedo.
Ignacio Gutiérrez estableció una herrería detrás de la iglesia de Villoria. Su hijo José Gutiérrez Cortina era hombre de templo. En cierta ocasión, siendo todavía un muchacho, bajó al mercado de Pola de Laviana (en las aldeas, cuando se va a la villa, siempre se dice «bajar», siempre se «baja a la villa», como si se tratara de una
Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/