Se muestran los artículos pertenecientes a Diciembre de 2006.
P. ¿Cuál es la Patria de los asturianos?
R. ASTURIAS y por extensión ESPAÑA, que es la continuación histórico geográfica y política del ESTADO ASTURIANO, al cual debe el ser.
P. ¿Entonces ASTURIAS fue un ESTADO?
R. Cuando encarno la personalidad total de la nación española, fue un ESTADO SOBERANO EN ABSOLUTO; más tarde por la omnímoda libertad e independencia, facultades y atribuciones de que gozó, vino a ser de hecho UN ESTADO DENTRO DE OTRO SUPERIOR.
P. Y ahora, pasando al orden político, ¿llegó Asturias a legislar?
R. Indudablemente; por medio de la Junta General de Principado, que era la Representación asturiana o las Cortes de Asturias.
P. ¿Cuándo alcanzo la Junta el mayor apogeo de sus atribuciones como organismo de gobierno?
R. Desde los tiempos de Juan I al crear el Principado de Asturias, hasta el entronizamiento de la Casa de Borbón.
P. ¿Qué hecho corroboró en tiempo de Enrique IV la importancia y autoridad de la Junta?
R. El juramento que prestó dicho Rey en manos de un delegado asturiano, comprometiéndose en nombre propio, en el del Príncipe y en el de los sucesores de ambos, a no inmiscuirse jamás en asuntos de gobierno privativos del Principado.
P. ¿Se ve todavía más claramente en época posterior esta absoluta soberanía?
R. Robustecida por la voluntad de los pueblos y respetada por los Reyes, pueden las atribuciones de la Junta en el siglo XVI reputarse ilimitadas. Media su poder con el de los Reyes; sus disposiciones y mandatos tenían enorme fuerza y eficacia, del propio modo que si fu
... (... continúa)
Cuando se ha tratado de mejorar las condiciones sociales del obrero, me han parecido siempre tibias todas las reformas e insuficientes todos los esfuerzos; me considero y me he considerado siempre como un socialista sincero, en el sentido exacto de la palabra, y nadie podrá negarme que en todo momento he hecho cuanto he podido para conocer las necesidades verdaderas del pueblo y procurar que se considerara la cuestión social como el problema esencial para todos los hombres de gobierno La autonomía municipal, los estatutos regionales, la autonomías universitarias, son los primeros pasos de este gran movimiento descentralizador que está ya en camino en la hora presente. Hay que ir preparando hoy el espíritu de las masas a los beneficiosos avances de la tendencia federativa.
Los políticos que pretenden ir contra esta corriente natural, poderosísima desde el día en que se penetra de su alcance el alma popular, serán arrollados fatalmente por querer luchar contra una aspiración indestructible que saca toda sus fuerzas de las entrañas mismas del pueblo
En un sistema netamente regionalista como el nuestro, España vendría a ser una confederación de Repúblicas sociales gobernadas por la Monarquía; reconocida a las regiones su personalidad jurídica, su legislación autónoma, sus libertades administrativas, judiciales y universitarias, el Poder central tendría como misión privilegiada, lejos de todo despotismo, ser el lazo de unión entre todas las regiones
Fuente: Don Jaime, el Príncipe Caballero, Francisco Melgar, 1932, Espasa-Calpe
El pueblo carlista está mas cerca de un republicanismo federal o de un socialismo cristiano que de la antítesis de su concepción doctrinal: la monarquía alfonsina Discurso 30 junio de 1916 en el Congreso
Soy partidario de aquella monarquía federativa y representativa que cuando por primera vez la formulé aquí produjo natural escándalo en los que no estaban acostumbrado más que a llamarnos absolutistas, tiránicos, arbitrarios, defensores del absolutismo
Discurso 30 y 31 de mayo de 1890
¿Quién puede negarlo sobre todo en España, donde estas regiones forman una verdadera personalidad histórica? ¿Quién puede negarlo aquí, donde la unidad nacional es posterior a las entidades regionales y que, en cierto modo, se ha establecido por pacto implícito, formando eso que yo llamaba con asombro de algunos, Monarquía Federal? Porque aquí, la nación, mejor diré, el Estado central, ha sido la resultante de la unión de varias regiones que antes eran independientes, pero que al unirse no han podido perder aquellas prerrogativas y facultades esenciales a toda entidad jurídica, sobre todo si es de un orden tan superior como lo son las regiones
El trabajo representado por el trabajo
Los españoles dedicados a vivir honradamente de su trabajo componen por si solos la inmensa mayoría de la nación. Esta mayoría permanente, sobre la ventaja del número, base fundamental del derecho público moderno, tiene el mérito de llenar con el trabajo la primera necesidad de España, y siendo la clase que más sufre, es también la que más paga en dinero y en sangre, y la que reúne mayor fuerza. Luego es evidente que no se debe contar más que con esa mayoría, ni mandar ni gobernar más que para ella.
El Pueblo trabajador es la nación.
(Julio Nombela, Detrás de las trincheras, Madrid, 1876, pp. 434-447)
Josep Carles Clemente documenta nun llibru'l llabor anti-franquista del carlismu
Na obra, publicada orixinalmente en 1976 con importantes recortes de la censura, relátase la evolución del movimientu a lo llargo varies décades
Xandru Fernández, Trabe. 344 Páxines.
Cada vez que'l «cipayu» capitán Argüelles siente la pregunta «Y bien, capitán, ¿quién manda agora nes Españes?», sabe que detrás d'esa voz ta l'odiáu don Diego del Valle, el cabezaleru carlista emboscáu nos montes de Peladura, qu'ataca una y otra vuelta'l pueblu de Santandrés, el mesmu que lu viera nacer.
Al rodiu de don Diego y del sobrín, Miguel Martínez de la Vega, Xandru Fernández compón esta espléndida novela histórica na que sabe conxugar la escaramuza bélica, centrada na última guerra carlista, col drama d'una saga familiar enfrentada, enllena d'escuros y tráxicos secretos que la narración va desvelando, nuna obra mui bien estructurada y desenrollada con axilidá y soltura.
La bayura de personaxes –históricos unos, de ficción otros–, les sos acciones, contradicciones, pruyimientos y deseos vienen a dibuxanos un mundu nel que'l ser humanu nun ye, les más de les veces, amu y señor del so destín, y la verdá albídrase como una llinia borrinosa y malapenes percibible, nunca d'una pieza.
Esta escelente novela trata un tema cásique escaecíu de la historia d'Asturies: la participación de bien d'asturianos nes guerres carlistes qu'hubo nel llargu periodu de 1833 a 1876.
Xandru Fernández (Turón, 1970), narrador, traductor y poeta, tien publicaos dellos títulos esenciales, tanto en prosa como en versu, de la Iliteratura asturiana, la mayor parte en Trabe.
VV.AA. http://www.infoasturies.net/archivu/12_06/rivas.htm
A.E.: Diz Pin que la so familia fora metada carlista y metada lliberal. ¿Con qué metada se quedaría?.
D.M.R.: Munches vegaes nun mos damos cuenta pero les guerres carlistes marcaron fonderamente los calteres de tolos pueblos al norte’l Dueru. Con guerra o ensin ella, quitando Bilbáu y Xixón, too yera simpatía pol carlismu. Nun ye fácile arrepostiar a la so entruga porque ta llevándome a los años sesenta’l sieclu XIX. Yo identifícome más col lliberalismu dende un puntu d’agüeye ideolóxico pero siempres sentí polos carlistes un ciñu mui especial. Camiento que foran la cabera manifestación d’un ciertu romanticismu medieval col que toi identificáu dende’l trubiecu. Dende’l presente tan confusu nun podemos por menos qu’almirar cómo hebo xente que, hasta cuasi’l sieclu XX, peleó por Dios, pola patria y pol rei, anque nel 1936 francieran cualesquier romanticismu pa cayer na criminalidá más alloriante. (...) Pero si tornamos al clasicismu y dexamos de llau a los fíos faches, amidía que pasa’l tiempu, voi teniendo más simpatíes pola causa carlista. Los lliberales d’entóncenes yeren unos xacobinos de cuidao, centraliegos ya estremistes hasta dicir basta. Los carlistes yeren catolicones pero respetaben les llibertaes de los conceyos y teníen una idega mui clara de lo que yera una nación. Los mesmos Marx ya Engels, nel so llibru Revolución n’España, aponderen el carlismu como movimientu popular y nun son pocos los anarquistes –Eleuterio Quintanilla pente ellos- qu’alcuentren nos vieyos carlistones munches virtúes cíviques ya un fundamentu de solidaridá que nun teníen los cristinos, dempués llamaos isabelinos. En dalgunes custiones, los carlistes foran más modernos que los lliberales, lo mesmo que pasara colos austracistes escontra los borbónicos un sieclu enantes.
Voi cuntá-y una cosa. Cuando yo yera pequeñu –y teo un güelu militar afusiláu por Franco ya otru que fora dirixente anarcosindicalista- canciábamos na xinta San Bartolu, en Quintueles, una parroquia de la costa maliayesa, cancios carlistes, cancios que, taba clariquino, mos veníen de familia. A
... (... continúa)Hay pocos capítulos de la larga lucha contra la dictadura franquista, en los que el Partido Carlista no estuviese presente.
A pesar de la “historia oficial”, que quiere hacernos creer que fueron unas determinadas fuerzas políticas y sindicales quienes lucharon contra Franco, cada vez se hace más difícil el silenciar la presencia carlista en estas luchas contra la injusticia y la opresión.
El pasado mes de septiembre se estrenó en los cines la película “Salvador”, dirigida por Manuel Huerga, y que está basada en la vida de Salvador Puig Antich, militante del “Movimiento Ibérico de Liberación” (MIL) ejecutado a garrote vil en la Cárcel Modélo de Barcelona el 2 de marzo de 1974. Salvador fue acusado de matar el 25 de septiembre de 1973 a un policía en el portal del número 70 de la barcelonesa calle Girona, tras un confuso forcejeo entre varios policías y Puig Antich. Lo que verdaderamente ocurrió en ese portal nunca se sabrá, pues en las actuaciones policiales, al igual que el juicio sumarísimo militar al que fue sometido, se detectaron numerosas irregularidades.
El MIL, era un grupo partidario de los consejos obreros, la auto-organización de la lucha obrera y la autogestión. El MIL contaba también con unos “Grupos Autónomos de Combate” (GAC) para realizar tareas diversas. Salvador, que tenía un tío carlista, trabajó durante una temporada en la empresa “Tilt- Colomer, SL”, que era de un militante carlista. Miembros de los “Grupos de Acción Carlista” (GAC) ayudaron a varios miembros del MIL a salir de España cuando eran perseguidos por la policía. Se utilizaba para esto una finca en Puigcerdá, que tenía una cueva para el cultivo de champiñones y que daba al lado francés de la frontera. Pese a que parece ser que hay a quien le molesta, Puig Antich tenía relación con los carlistas, y conocía el trabajo que estos estaban realizando. Existe un escrito suyo, en el que propone que se cambie de nombre a los “Grupos Autónomos de Combate”, porque ya existí
... (... continúa)
I N D I C E
Para el nuevo año, el Partido Carlista ha sacado calendarios que serán distribuidos por diferentes facultades de la Universidad de Oviedo, por centros sociales, por bibliotecas...Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/