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PARTÍU CARLISTA: pola defensa de la nuesa tierra

LA FONTE DE FASCURA

LA FONTE DE FASCURA

Baxando el puertu Sueve
d'Antayo so la falda,
y d'Uruyán xuntino
pos una piedra algama,
esquita de la peña
la fonte qu'hai más guapa.
Del lau del Saliente,
que ye per onde mana,
y que costudo un pocu
hasta una riega baxa,
traviesa la siendina
que va a so mesma entrada.
¡Qué suave qu'ella cuerre!
¡Qué llimpia surte l'agua!
¿Qué comba fai el vidru
que de la peña salta!
Y ¡cómo les burbuyes
rebullen na fontana
al par que cuerri nella
aquel gordón de plata!
Esfechu en munchos filos,
que l'un tres l'utru escapa
per delles de resquiebres
del tanque que l'ampara,
texendo y destexendo
pel prau alantre esbaria,
y menien les sos fueyes
al palpu d'aquella agua,
igual que si quixeren
paga-y ansí la gracia,
les plantes y les flores
que salen pela campa.
Cuntar el sin fin d'elles
qu'el suelu tudu cuaya,
val más cuntar les herbes,
que guañen na toñada.
¡Oh fonte de Fascura!
Contigo en comparanza
¿qué val la de Blandusia
nin todes cuantes haiga?
Tú das verdor al campu,
frescura al aire dasla,
y bálsamu y colores
de ti la flor los saca.
Tú aguces el telentu
d'aquel que tien la gracia
de fer cantares bonos,
si non no-y sirves nada.
Por eso los cabritos
non van a enlluxar to agua,
metiendo en tos regueros
sos uñes y so barba.
Tampoco va la choba
con plumes d'utru maja
que da non más glaíos
y ciuda ella que canta;
nin d'otros paxarucos
non va la garandaya,
pos tiénenlo de suyo
berrar por más que faigan;
como si'l cantar fora
estar fala que fala
dando la parpayuela,
p'al postre decir nada.
A ti va la palomba
qu'el to arrullar la engaña,
igual que si fos d'una
de les de so bandada.
A ti va la cerrica,
el pardu, la calandria,
malvises, ruinseñores
y el tordu a beber to agua;
y desque los sos picos
los meten na to taza,
y, chando dalgún sorbu,
esclaren so garganta,
oye-yos los xiblíos
ye cosa qu'a ún lu mata.
Tamién la paxarina,
que va de rama en rama
picando peles flores,
nel to alberque s'apara.
A ti van les rapaces
y enllenen la ferrada;
si alguna al dir foi triste
de güelta alegre canta:
"¡Ai de la fonte fría!
¡ai! de la fonte clara,
¡ai! l'agua que corría
¡ai! l'agua que manaba
bebíla y consoléme
¡Bendita sea so gracia!"

Y al fin hasta'l sol mesmu
en ti sos güeyos clava,
pa qu'en nublina subas
allá a esfrece-y la cara;
y amiyes otra güelta
en perles de rosada
qu'el frescu de la lluna
col so relante cuaya,
y sema tempranino
esnaletando l'alba.
La fonte de Fascura
non tien, non, comparanza
nin cola d'Helicona
Agánipe o Castalia.
Atápenla per riba,
faciendo la enramada
a modu d'una bóbada,
brazaos de ramasca,
y pinguen de los britos
de tan espesa mata
les flores y la fruta
montés, sabrosa y guapa!
¡Qué lluz amortecía
y al par tan encantada
per entre la espesura
d'aquel balagar pasa!
Sientáu baxo d'ella,
enriba d'una llábana
que sal d'aquella peña
non sabe unu ú s'afaya,
si duerme, si está espiertu,
si ye verdá o si suaña.
Allí anda una papuda,
qu'a fer so ñeru entama,
y van el machu y fema
a cualu más s'aballa.
Si yerba una enguedeya
nos gayos d'una rama
col picu y coles uñes
echándo-yos llaciada;
el utru va purriendo
el mofu que fai falta,
y pon, pa bien mullillu,
camada y más camada.
Y si ella pa agüecallu
da güeltes y escargata
sin dar mano a recáu
va triendo él suave llana
de flores, que la críen
nos brotos u la apaña.
Pasando algunos díes
añérase ella y guaria
hasta que los pitinos
yá salen de la cáscara.
Entós ye l'alegría,
y el non tener parada,
y andar los dos a tema
a tre-yos bocaráa.
Si piesca ella un mosquitu
caza él la musaraña
y esnalen, vanse y güelven
y ún ceba y utru canta.
Aquel xiblar tan dulce,
más dulce qu'una flauta,
qu'allá pela arboleda
retrañe, a semeyanza
de si otra paxarina
el mesmu son cantara.
Aquel sin fin de flores,
y aquel burbur del agua,
y el toldu y so espesura
y aquella lluz clisada,
y aquel airiquín suave
y el recendor qu'acarria
y, al fin, con todu aquello
non sabe unu u se afaya.
¡Non ye, non, maravía
que digan qu'una xana
llabró n'isi requexu
d'encantos so morada!
¡Oh! ¡fonte de Fascura!
mio frente ya está blanca,
y entá cuando en ti pienso
non sé lo que me pasa,
si duermo o estoi espiertu;
si ye verdá o se suaña
¡Suañar! ¡ai! si la dicha,
mas qu'ella foi soñada,
por un sin fin durara
¡que nunca esconsoñara!


Xuan María Acebal

DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS DE LOS PUEBLOS. Argel, 4 de julio de 1976

DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS DE LOS PUEBLOS. Argel, 4 de julio de 1976

Preámbulo

Vivimos tiempos de grandes esperanzas, pero también de profundas inquietudes,

- tiempos llenos de conflictos y de contradicciones,

- tiempos en que las luchas de liberación han alzado a los pueblos del mundo contra las estructuras nacionales e internacionales del imperialismo, y han conseguido derribar sistemas coloniales,

- tiempos de luchas y de victorias en que las naciones se dan, entre ellas o en su interior, nuevos ideales de justicia,

- tiempos en que las resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas desde la Declaración Universal de los Derechos del Hombre hasta la Carta de los Derechos y Deberes Económicos de los Estados, han expresado la búsqueda de un nuevo orden político y económico internacional.

Pero son también tiempos de frustraciones y derrotas, en que aparecen nuevas formas de imperialismo para oprimir y explotar a los pueblos.

El imperialismo, con procedimientos pérfidos y brutales, con la complicidad de gobiernos que a menudo se han autodesignado, sigue dominando una parte del mundo. Interviniendo directa e indirectamente, por intermedio de las empresas multinacionales, utilizando a políticos locales corrompidos, ayudando a regímenes militares que se basan en la represión policial, la tortura y la exterminación física de los opositores; por un conjunto de prácticas a las que se les llama neo-colonialismo, el imperialismo extiende su dominación a numerosos pueblos.

Conscientes de interpretar las aspiraciones de nuestra época, nos hemos reunido en Argel para proclamar que todos los pueblos del mundo tienen el mismo derecho a la libertad, el derecho de liberarse de toda traba extranjera, y de darse el gobierno que elijan; el derecho, si están sojuzgados, de luchar por su liberación, y el derecho de contar en su lucha con el apoyo de otros pueblos.

Persuadidos de que el respeto efectivo de los derechos del hombre implica el respeto de los derechos de los pueblos, hemos adoptado la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos.

Que todos los que, a través del mundo, libran la gran lucha, a menudo con las armas en la mano, por la libertad de todos los pueblos, encuentren en la presente declaración la seguridad de que su lucha es legítima.



Sección I. Derecho a la existencia.

Artículo 1.

Todo pueblo tiene derecho a existir.

Artículo 2.

Todo pueblo tiene derecho al respeto de su identidad nacional y cultural.

Artículo 3.

Todo pueblo tiene el derecho de conservar en paz la posesión de su territorio y de retornar allí en caso de expulsión.

Artículo 4.

Nadie puede ser, debido a su identidad nacional o cultural, objeto de masacre, tortura, persecución, deportación, o expulsión, o ser sometido a condiciones de vida que puedan comprometer la identidad o la integridad del pueblo al que pertenece.



Sección II. Derecho a la autodeterminación política.

Artículo 5.

Todo pueblo tiene el derecho imprescriptible e inalienable a la autodeterminación. Él determina su status político con toda libertad y sin ninguna injerencia exterior.

Artículo 6.

Todo pueblo tiene el derecho de liberarse de toda dominación colonial o extranjera directa o indirecta y de todos los regímenes racistas.

Artículo 7.

Todo pueblo tiene derecho a un régimen democrático que represente al conjunto de los ciudadanos, sin distinción de raza, sexo, creencia o color, y capaz de asegurar el respeto efectivo de los derechos del hombre y de las libertades fundamentales para todos.



Sección III. Derechos económicos de los pueblos.

Artículo 8.

Todo pueblo tiene un derecho exclusivo sobre sus riquezas y sus recursos naturales. Tiene derecho a recuperarlos si ha sido expoliado, y a cobrar las indemnizaciones injustamente pagadas.

Artículo 9.

Puesto que el progreso científico y técnico forma parte del patrimonio común de la humanidad, todo pueblo tiene el derecho de participar de él.

Artículo 10.

Todo pueblo tiene derecho a que su trabajo sea justamente evaluado, y a que los intercambios internacionales se hagan en condiciones de igualdad y equidad.

Artículo 11.

Todo pueblo tiene el derecho de darse el sistema económico y social que elija y de buscar su propia vía de desarrollo económico, con toda libertad y sin injerencia exterior.

Artículo 12.

Los derechos económicos antes enunciados deben ejercerse en un espíritu de solidaridad entre los pueblos del mundo y teniendo en cuenta sus respectivos intereses.



Sección IV. Derecho a la cultura.

Artículo 13.

Todo pueblo tiene el derecho de hablar su propia lengua, de preservar y desarrollar su propia cultura, contribuyendo así a enriquecer la cultura de la humanidad.

Artículo 14.

Todo pueblo tiene derecho a sus riquezas artísticas, históricas y culturales.

Artículo 15.

Todo pueblo tiene derecho a que no se le imponga una cultura extranjera.



Sección V. Derecho al medio ambiente y a los recursos comunes.

Artículo 16.

Todo pueblo tiene derecho a la conservación, la protección y el mejoramiento de su medio ambiente.

Artículo 17.

Todo pueblo tiene derecho a utilizar el patrimonio común de la humanidad, tal como la alta mar, el fondo de los mares, el espacio extra-atmosférico.

Artículo 18.

Al ejercer los derechos precedentes, todo pueblo debe tomar en cuenta la necesidad de coordinar las exigencias de su desarrollo económico con las de la solidaridad entre todos los pueblos del mundo.



Sección VI. Derechos de las minorías.

Artículo 19.

Cuando, en el seno de un Estado, un pueblo es una minoría, tiene derecho a que se respeten su identidad, sus tradiciones, su lengua y su patrimonio cultural.

Artículo 20.

Los miembros de la minoría deben gozar sin discriminación de los mismos derechos que los otros miembros del Estado, y participar en iguales condiciones que ellos en la vida pública.

Artículo 21.

Estos derechos deben ejercerse respetando los legítimos intereses de la comunidad en su conjunto, y no pueden servir de pretexto para atentar contra la integridad territorial y la unidad política del Estado, cuando éste actúa en conformidad con todos los principios enunciados en la presente declaración.



Sección VII. Garantías y sanciones.

Artículo 22.

Todo incumplimiento a las disposiciones de la presente declaración constituye una transgresión a las obligaciones para con toda la comunidad internacional.

Artículo 23.

Todo perjuicio que resulte de una transgresión a la presente declaración debe ser íntegramente reparado por el causante.

Artículo 24.

Todo enriquecimiento en detrimento de un pueblo, por violación de las disposiciones de la presente declaración, debe dar lugar a la restitución de los beneficios así obtenidos. Lo mismo se aplicará a todos los beneficios excesivos obtenidos por inversiones de origen extranjero.

Artículo 25.

Todos los tratados, acuerdos o contratos desiguales, suscritos despreciando derechos fundamentales de los pueblos, no podrán tener ningún efecto.

Artículo 26.

Las cargas financieras exteriores que han llegado a ser excesivas e insoportables para los pueblos dejan de ser exigibles.

Artículo 27.

Los atentados más graves a los derechos fundamentales de los pueblos, sobre todo a su derecho a la existencia, constituyen crímenes internacionales que entrañan la responsabilidad penal individual de sus autores.

Artículo 28.

Todo pueblo cuyos derechos fundamentales sean gravemente ignorados tiene el derecho de hacerlos valer especialmente por la lucha política o sindical, e incluso, como última instancia, por el recurso a la fuerza.

Artículo 29.

Los movimientos de liberación deben tener acceso a las organizaciones internacionales y sus combatientes tienen derecho a ser protegidos por el derecho humanitario de la guerra.

Artículo 30.

El restablecimiento de los derechos fundamentales de un pueblo, cuando son gravemente ignorados, es un deber que se impone a todos los miembros de la comunidad internacional.
  

Declaración de D. Javier I de Borbón Parma al Congreso del Partido Carlista (6 de Diciembre de 1970) en Arbonne

Declaración de D. Javier I de Borbón Parma al Congreso del Partido Carlista (6 de Diciembre de 1970) en Arbonne

EVOLUCIÓN

Los cambios profundos de la sociedad y de la formación de los pueblos, debidos, fundamentalmente, al avance del progreso y de la técnica, hacen que padezcamos una fuerte crisis, tanto en el orden humano como en el económico-social, crisis más acusada por la ausencia de espíritu cristiano. Esta ausencia es consecuencia de que una determinada clase, compuesta por grupos oligárquicos, económicos e ideológicos, se haya erigido en propietaria y administradora de los valores del cristianismo casi en exclusiva, impidiendo que el paso, irremediable de una sociedad estamental y monolítica a una sociedad pluralista y de libertad, se haga por vía cristiana y no marxista. El carlismo no puede estar ajeno a esta evolución porque, precisamente su principal característica ha sido evolucionar. De Carlos V a Carlos VII, de Jaime III a Alfonso Carlos I y hasta estos momentos, toda la vida del carlismo, está marcada por una intensa vida política, por una intensa evolución. De las guerras civiles del siglo pasado a las luchas sociales de principios de este siglo con los sindicatos libres carlistas; de nuestra participación en el Alzamiento a mi total negativa de unirnos al fascismo, del enfrentamiento con el totalitarismo a la supervivencia dentro de un régimen de represión política y a la vuelta de un periodo activo de politización, todo fue evolución, todo fue cambio. La permanencia del carlismo no podría explicarse sin esta constante evolución y sin una autoridad responsable que garantiza esta evolución conforme a sus principios básicos de busca de justicia social y libertad política. El carlismo, que mantiene sus principios y sus fundamentos políticos sigue necesitando evolucionar y ponerse al día. Esta ha sido nuestra principal tarea en estos diez últimos años. Tarea difícil, pues mientras en unos producía escándalo por creer que íbamos a un progresismo de tipo liberal, en otros, la juventud, aparecía la impaciencia porque esta evolución era lenta. Aquí estaban los riesgos. Si el carlismo quería subsistir y cumplir su misión junto con el pueblo español, tenía que correr estos riesgos. Yo asumí, como en otras ocasiones, toda la responsabilidad. En toda su historia, en los momentos de gran desarrollo del carlismo siempre surgieron detractores, con un pretexto u otro... Cuando no era dinástico era ideológico, erigiéndose ellos por sí y ante sí en definidores de doctrinas contra el Rey o contra el Pueblo, que siempre marcharon al unísono. Estos falsos definidores consiguieron, en algunas ocasiones, presentar una imagen equívoca del carlismo. Algunos tienen la osadía de lanzar condenas rememorando formas antiguas y caducas. Son los que hubieran condenado a Carlos VII y a Jaime III en su tiempo. Su actitud es farisaica, pues se quedan solamente con cosas accesorias y circunstanciales. Pero el llamarse carlistas y hablar en nombre del carlismo no es un derecho que se puede otorgar uno a sí mismo, sino que es un compromiso con una lealtad y una disciplina. Lealtad a mi Dinastía que lleva consigo disciplina a los representantes del carlismo. El que rompe constantemente esa disciplina es porque realmente ha roto su lealtad. Y por tanto no se puede llamar carlista. Los que tenemos la experiencia de haber luchado constantemente en defensa de los valores cristianos sabemos muy bien a dónde conducen ciertas actitudes de intransigencia y defensa de principios erigidos en dogmas: a la mayor deserción y cobardía, con una entrega final de los altos valores a los grupos poderosos para que especulen con ellos. Además, los valores de los que es portador y defensor el carlismo, no son suyos en exclusiva, pertenecen al pueblo. Pero para que estos valores sean permanentes y aceptables deben evolucionar constantemente, promoverlos conforme lo exijan las necesidades y los tiempos. El inmovilismo sería la muerte y eso es lo que esperaban muchos de los que se titulaban “guardianes” de la pureza y del dogma. No es extraño que otra vez se desprendan algunos de nuestras filas, porque les faltará la fe. Pero habrá, y la hay cada vez más, una constante incorporación del pueblo español cuando con nuestra presencia política, vea la solución ampliamente nacional que representa el carlismo, porque será la mayor posibilidad de asegurar a nuestra querida patria el orden, la prosperidad, la justicia y, con está, el bien social mayor para todos,: la paz. El carlismo se perfila como una solución de hoy y de futuro. Para ello debemos presentar un carlismo posible. La evolución es una necesidad. Evolución nuestra y de la sociedad actual, ya que está no responde en absoluto a los principios de justicia y de libertad. A fin de que todos sepan cuál es la línea política actual y no queden dudas, voy a exponer mi pensamiento político.  

REVOLUCIÓN SOCIAL

En la evolución constante del carlismo, en sus diversos intentos por resolver la problemática social y política española, con un sentido de justicia y de libertad, algo hubo permanente; la constante búsqueda de un pueblo junto con su dinastía, de unas estructuras que permitieran a la sociedad resolver sus problemas por un mecanismo democrático, devolver a la sociedad su poder de autogobernarse. Es realmente revolucionar el planteamiento político actual, para que sea acorde con una concepción comunitaria de la vida pública. La concepción carlista de la Revolución Social se opone tanto a la revolución individualista capitalista como a la colectivista comunista, fuerzas que hoy se adueñan de la sociedad mundial, quedando entre ambas una revolución latente, que es la social y que puede ser además pacífica. Hay que reconocer, sin embargo, que cada una de estas fuerzas presentan unos valores y han recorrido experiencias interesantes. Tanto una como otra han aportado valiosos elementos políticos al mundo actual, aunque no podamos aceptar ninguna de las dos interpretaciones en su totalidad: la interpretación capitalista, porque no concebimos la defensa de la libertad individual como única base de la justicia social, y la comunista, porque no concebimos la defensa de la justicia social sin la de la libertad. En el transcurso de la historia contemporánea hemos podido ver que el paso de una sociedad monolítica y clásica a una sociedad pluralista, en la mayoría de los casos ha sido empujado por revoluciones violentas, pero hoy nos encontramos en plena metamorfosis del cambio con el trasfondo económico de una sociedad de consumo. La Revolución Social que propugnamos, necesaria, pretende que las estructuras de la sociedad deben de ser de representación diferenciada, tanto de las realidades ideológicas, como las laborales y regionales. Una Revolución Social, con la invasión del campo de la cultura y de una investigación, por el pueblo. Éste seria el signo de la nueva sociedad: la promoción del pueblo en la política, en las ciencias, en la cultura, con una amplia libertad y sentido democrático de la propiedad de estos bienes. Integración de todos en los derechos y en la igualdad de oportunidades en materia de decisión política. Ésta es nuestra Revolución Social.

EL PACTO

Si somos o nos llamamos demócratas es porque siempre hemos defendido nuestra Monarquía como popular y sostenida por el pueblo. Mediante el Pacto, renovador entre la Corona y el Pueblo, éste delegaba parte del poder en aquélla y ambos se comprometían a la defensa de las libertades sociales más sagradas. Hoy tenemos que saber dar una formula viva y actual a ese Pacto, que es conciencia democrática, conciencia viva del pueblo, expresado en las inquietudes y en los problemas de hoy. El Pacto debe estar fundamentado en estas tres grandes libertades: Libertad Política, Libertad Regional y Libertad Sindical. No se cambia nada. Se perfecciona. Se avanza en la dinámica política. El diálogo es parte consustancial del Pacto. Sin dialogo no puede formularse pacto. Pero el dialogo no es posible con los que niegan los principios de justicia y libertad. El carlismo dialogará con todos aquellos grupos que sean portadores de soluciones basadas en los derechos de las persona y de estos principios de justicia y libertad, para iniciar la reconquista de la sociedad, haciendo posible la promoción de todo el pueblo en esta tarea. Mi responsabilidad es grande. He oído personalmente a la mayoría de los dirigentes  del carlismo y a gran parte del pueblo carlista, en su diversidad intelectual y popular. Y hoy, en esta importante etapa de la vida nacional, he tomado la decisión de llevar al carlismo por caminos de una acción política clara y en consonancia con los tiempos , con el sentir de un pueblo que pide justicia y con el sentir, en el orden espiritual y moral, de una iglesia atenta a las realidades sociales y dispuesta a la conquista de las almas por el camino del diálogo y de la apertura. He aquí la primera parte del Pacto. Ahora vemos al Pacto Social y político con el pueblo español a través de aquellos grupos que persiguen estos mismo fines.

EL PODER

Nuestra meta es el poder político. Parecería simpleza el repetirlo si no fuera porque algunos pretenden decir que el carlismo tiene otras finalidades distintas. Lo repetimos, pues, porque siempre fue el poder político por el que luchó el carlismo. Mis antecesores, los Reyes carlistas no conquistaron ese objetivo porque perdieron las guerras que el pueblo hizo para ello. Pero su objetivo no era otro. Hoy sigue siendo nuestra meta. Pero no se trata de conquistar el poder por el poder, sino de crear las estructuras nuevas de libertad que permitan devolver a la sociedad su poder de autogobernarse. Vemos también que estos caminos no se recorren armónicamente sin un gran entusiasmo popular por una parte y sin una gran autoridad moral con un liderazgo político dinámico, por otra. Muchas resistencias se tendrán que vencer, muchos intereses creados, muchas incomprensiones, mucho miedo.

LA LIBERTAD

Defendemos la libertad porque el hombre es portador de ella. La libertad es atributo del hombre y su derecho más sagrado. Pero esta libertad no debe quedar solamente plasmada en una teoría del derecho, como muchos pretenden. Debe ser real y efectiva. Pragmática, con todas sus consecuencias. Los políticos tenemos la responsabilidad de abrir los cauces naturales por donde debe discurrir. El miedo a la libertad es el dique que frena momentáneamente esta promoción, pero terminará, si antes no se abren los cauces, desbordando y arrollando el sistema que engendra este miedo. Por eso rechazamos las soluciones políticas de “primero el orden publico”, porque mantienen la violencia de la represión como único remedio a la violencia de la injusticia. Sostienen situaciones inadmisibles, tanto desde el punto de vista moral como desde el punto de vista de la prudencia política. Mantienen así una guerra civil latente, justificación de un Estado cuya principal función es la represión. No existe antítesis más profunda de una concepción cristiana de la vida que la de un Estado totalitario o de fuerza, sea de signo comunista (en el que el hombre es propiedad del partido), sea de signo fascista(en que es propiedad del Estado), sea de signo capitalista (en que es propiedad de los grupos de presión económicos-políticos). Estas tres fórmulas reducen realmente a la inmensa mayoría de los ciudadanos a ser meros individuos, sin participación ni responsabilidad. Es decir, sin libertad, sin patrimonio social. El carlismo proclamó siempre la libertad política. La proclamó y la defendió para que fuese autentica y dentro del exponente que el hombre marcaba según el fundamento de sus derechos. Hoy la libertad política, que es la que más escandaliza a algunos, aparece como más consustancial que nunca con el hombre y con los pueblos.  

ESTRUCTURAS DE LIBERTAD

Como en otras ocasiones lo he hecho y lo han hecho la Junta Suprema y las demás autoridades del carlismo, volvemos a exponer los cauces de la libertad para poder llevar a cabo la estructuración de la sociedad. Si la iniciativa de promover los cambios de estructuras políticas con la formación y participación del pueblo, está reservada principalmente al partido político; y el de llevar las responsabilidades de las decisiones económicas, al mecanismo sindical; la responsabilidad en el campo de interpretación y aplicación de las leyes en la sociedad recae principalmente en el municipio y sobre la región. Como consecuencia establecemos las siguientes bases:

1ª. Pleno reconocimiento y respeto a la personalidad de los diversos pueblos que forman la nación española. Su libertad será la vía de promoción tanto de aquellos que tienen ya una personalidad acusada, como de los que siguen sometidos a la presión de un silencio impuesto y desplazado de la vida pública. Proponemos la federación de los pueblos en una unidad de Republicas Sociales, presididas por la Corona. Los Reyes de mi Dinastía no concedían fueros o libertades: los reconocían. Cuando los reyes carlistas juraban los fueros no era meramente una promesa de no interferir en los asuntos internos de los pueblos. Se comprometía el Rey, como poder político, a ser el defensor del fuero, contra cualquiera y en primer lugar contra la misma administración central. Carlos VII se definía, a si mismo, como el Rey de las Repúblicas Españolas, es decir, como el que daba garantía de libertad y de autonomía a las estructuras regionales del país.

2ª. El mundo del trabajo debe tener libres sus cauces de representación para que a través de ellos, todos puedan participar en todas las decisiones socio-económicas. Es la libertad sindical la que abrirá estos cauces, estableciendo su propia constitución y fuero evitando la interferencia del poder y de los grupos oligárquicos.

3ª. La libertad política, como derecho inalienable de la persona, debe tener su cauce de representación, abriendo también un campo de actuación a las ideologías debidamente organizadas, evitando que quede en una fórmula teórica que sólo sirva para frenar el ansia y el derecho de los españoles. En el mundo de las ideologías es donde el hombre se mueve con más impaciencia y personalidad. Negar esta realidad sería atentar contra un derecho natural del hombre. Las reglas que marquen el ordenamiento para el quehacer político deben ser la base de una constitución orgánica que dé cabida a los grupos ideológicos o partidos políticos, con la misión de formar, promover y encauzar la intervención del pueblo en las tareas políticas. Así podemos concebir un triple sistema de fueros o libertades: los fueros de las regiones, los fueros de los sindicatos y los fueros de los partidos políticos. Un triple sistema de república que corresponde a las tres principales facetas de la vida del hombre: la de su convivencia dentro de un marco territorial o regional, la profesional o sindical y la ideológica o de partidos políticos. Tres campos de responsabilidad: el de la administración del poder político, el de las decisiones socio-económicas y el de la promoción política. Esta triple representación, esta triple democracia, esta triple responsabilidad es lo que considero como lo más importante de nuestra aportación a una construcción doctrinal y encontrarán su coordinación y equilibrio en las Cámaras. Sobre estos tres grandes ejes el carlismo dará al pueblo español un proyecto político, posible y aceptable, para que, con el ejercicio de la plena libertad, polarice adhesiones y se construya, con una gran corriente de la opinión nacional, la solución que conduzca a la Revolución Social pacífica. Solamente está frenará al capitalismo egoísta y explotador, por un lado, y neutralizará la acción filosófica de un marxismo materialista arrollador que no encuentra hoy barreras. A fin de formular una doctrina actual y profundamente estudiada sobre esta temática esencial, deseo que se trabaje en el carlismo. Esta labor intelectual no está reñida con la marcha hacia el poder político, sino que va vinculada a ella. El formular una doctrina política nueva no se puede hacer sin la colaboración de muchos hombres que no pertenecen hoy a nuestro partido. De este estudio comunitario surge una enriquecedora vinculación entre tendencias políticas y la posibilidad de una doctrina de alcance general.

LA MONARQUÍA

Para realizar y llevar a cabo estas estructuras de la sociedad, es necesario que definamos el carácter de nuestra Monarquía, la forma de gobierno que proponemos. Monarquía Socia, democrática y abierta a la evolución que nazca del Pacto Social entre la Corona y el Pueblo. Aquí la Monarquía es una sola concepción, un solo cuerpo: Rey-Pueblo. El pueblo está eligiendo continuamente a su representante en el ejercicio democrático de su libertad. El pueblo es elector, no mediante un sufragio universal ficticio, sino en un sufragio a través de los pactos que se formulan en los estados republicanos de los países, sindicatos y partidos políticos. Rechazamos fórmulas de imposición y de teocracia que simulan una legitimidad. La legitimidad de ejercicio se adquiere con el pacto, y el pacto se formula de mutuo acuerdo, sin coacciones ni imposiciones. La legitimidad de la sangre se tiene y se convalida con el ejercicio democrático. Si en este proceso la Monarquía se consolida, y tiene la adhesión del Pueblo, es porque es válida. Ésta es la razón de la Monarquía. Con esta definición, para algunos puede parecer menoscabado su concepto, cuando, en realidad, es lo contrario. Fue cuando la Monarquía se opuso al progreso de los pueblos cuando perdió su razón de ser.

ÉSTE ES EL CARLISMO

Os digo que éste es el carlismo, el carlismo que presido y dirijo, unido con el pueblo español que no sigue y participa de esta doctrina. No hay otro carlismo. Éste es el carlismo de ayer, renovado hoy y dispuesto a proyectarse al futuro con la evolución de los tiempos. Ésta es la doctrina promulgada por mí, y formulada hoy, obra de una colectividad organizada en partido, susceptible de evolución, corrección y perfección. Abierta al dialogo y a las aportaciones del ejercicio político de un pueblo. Cargo con esta responsabilidad, como vuestro Rey Legítimo que soy y como cabeza de un partido político que va a la conquista del poder político, con el pueblo y para el pueblo español, con el fin de que esté pueda alcanzar y ejercitar su libertad. El Rey en el carlismo tiene hoy un necesario papel de liderazgo político de un partido que pretende ser un partido-líder en la vida pública. Para esta acción de organizar el carlismo y conducirlo al poder, tiene hoy toda mi autoridad y responsabilidad el príncipe, mi hijo y heredero. Yo le asisto plenamente, pues no por ello abdico mis graves deberes ni dejo el puesto sumamente difícil que llevo, mientras Dios me dé salud y fuerza. Mi hijo, todos lo sabéis, es el modelo de lo que debe ser hoy u  príncipe moderno y cristiano. Se le ataca porque es incomodo. Pero recordad, para que no quepa la menor duda, que el que le ataca a él, me ataca directamente a mí, y por tanto al carlismo. Así, desde la cumbre de mis muchos años, cuando he visto desmoronarse tantas cosas en Europa y en el mundo, mi fe está intacta, mi confianza y amor al gran pueblo que sigue con admirable lealtad nuestras banderas, son ilimitados. Doy gracias a Dios por su ayuda en tantas dificultades y peligros y espero con seguridad y confianza el porvenir de la Causa que siempre serví, que es la de la noble nación española.  

Vuestro viejo Rey Francisco Javier

Valcarlos, 6 de diciembre de 1970.

NOTICIES 2005

NOTICIES 2005

Dende les Xuventúes Carlistas d’Asturies apoyamos la fuelga del 23 de payares entamada por Xunta Moza y esiximos que:

- L’asignatura de llingua asturiana apareza nos impresos de tolos centros.

- El respetu al llibre determín de los estudiantes qu’escueyen l’asturianu y la desapaición de les arbitrariedaes de les directives de centros a esgaya.

- A la fin, que seya respetada por parte de l’administración y de les directives de los centros la Llei d’Usu y Promoción del Asturianu aprobada nel 1998.

 


5 de payares: L’Asturianu Llingua Oficial

El sábadu 5 de payares les cais d’Uviéu volvieron a ser l’escenariu d’una manifestación pa reclamar la reconocencia de los derechos llingüísticos. La organización convocante foi’l Conceyu Abiertu pola Oficialidá (CAO), que ye una plataforma plural na que participen más d’un centenar d’organizaciones culturales, cíviques, sindicales y polítiques, ente les que ta’l Partíu Carlista d’Asturies. L’oxetivu del CAO ye llograr que na prósima reforma del Estatutu d’Autonomía d’Asturies se reconozca como llingua oficial al asturianu y al gallego-asturianu na so zona.

Al final de la manifestación, nel comunicáu del CAO lleíu pol actor Antonio Lobato, afirmábase que: Nun puede ser que nun Estáu que se diz democráticu, con bien de comunidaes coles sos llingües propies reconocíes de manera oficial, namás Asturies siga siendo la hermana probe a falta d’unos políticos que defendan con arguyu la llingua del país (...) La oficialidá nun ye quitar derechos a nadie, nun ye imponer una llingua a nadie que nun la quiera falar. La oficialidá ye reconocer derechos a los falantes d’asturianu, unos derechos qu’agora nun tienen. Usar l’asturianu nun tien validez llegal en munches situaciones. Nun ta garantizao que los nuesos fíos mantengan la llingua familiar, porque nun hai oportunidaes sociales d’usala: nun se llee nos periódicos, nun s’oi na radio, nun se ve na televisión y na propaganda, nun s’apriende con ella nel sistema educativu. ¿Cómo pue haber igualdá d’oportunidaes neses condiciones? ¿Cómo pue falar nadie d’imposiciones cuando unes llingües nun tienen nengún derechu y otres tiénenlos toos? Nun vamos cansar de repetilo porque tamos convencíos de les nueses razones democrátiques. Si queremos que la nuesa llingua se caltenga viva, la oficialidá ye necesaria, ye imprescindible. Esi estatus llegal va ser una fonte de derechos pa los ciudadanos y ciudadanes y tamién de compromisos y obligaciones pal Gobiernu asturianu porque tien que poner tolos medios que faigan falta pa garantizar eso.

La movilización, que contó con una asistencia de diez mil persones, tuvo animada pola música de Skama la Rede, de bandes de gaites y bandines, que dieron un tonu festivu a la manifestación, que se cerró cola actuación d’Anabel Santiago y el Cuartetu Torner.


 

La Princesa María Teresa de Borbón Parma firma el Manifiesto del CAO

La princesa María Teresa de Borbón Parma recientemente ha firmado el Manifiesto por la oficialidad del Asturiano del CAO ( Conceyu Abiertu pola Oficialidá)

SAR María Teresa de Borbón Parma es Doctora por la Universidad de la Sorbona (en ciencias ibéricas) y por la Universidad Complutense de Madrid (en sociología política). Ha sido profesora en el Departamento de Derecho Constitucional de la Universidad Complutense de Madrid, y es especialista en Teoría del Estado en los países del Islam. Durante la década de 1960 tuvo un destacado papel en la oposición antifranquista, y en la reconstrucción y evolución ideológica del Partido Carlista, por lo que fue expulsada del territorio español por el general Franco en 1968. En la Transición participo en la formación de la Plataforma de Coordinación Democrática (conocida popularmente como la Platajunta).

Recientemente ha participado en el XXV Congreso de los Teólogos Juan XXIII: http://miarroba.com/foros/ver.php?foroid=277991&temaid=3798017

Otro intelectual vinculado al Carlismo que ha firmado también este Manifiesto ha sido Josep Carles Clemente (Barcelona, 1935).

Clemente es Doctor en Historia y licenciado en Ciencias de la Información y Filosofía y Letras. Autor de más de 70 libros sobre historia, periodismo y sociología. Ha obtenido el Óscar de Oro de la Comunicación (1987) y ha sido finalista de los premios literarios Espejo de España (1989), IV Premio Comillas (1991) y el premio Anthropos (1992). En 1987 también obtuvo el premio Ránking Internacional del Prestigio por su labor histórica. Esta considerado como una de las principales figuras de la investigación histórica contemporánea, estando especializado en la renovación de los estudios sobre el movimiento Carlista. Fue fundador de la editorial EASA y presidente del Centro Europeo de Estudios Socioeconómicos (CESS). Durante las décadas de 1960 y 1970 fue corresponsal de "La actualidad española" en Nueva York y Bruselas, redactor de "Nuevo Diario", del semanario "Mundo" y de la revista "Esfuerzo Común". También dirigió la revista catalana "Destino" y el diario "Poble Andorra".


El PC d’Asturies apoya la III Marcha Verde

 

El PC d’Asturies apoya esta nueva manifestación de las parroquias rurales gijonesas frente al antisocial Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) del Gobierno municipal de Gijón, la cual fue convocada para el 23 de julio y resulto todo un éxito, al conseguir movilizar a miles de personas en defensa de un modelo de ciudad sostenible. Este PGOU va a suponer graves desmanes medioambientales además de ser un autentico expolio a los vecinos afectados.

 

Es realmente un elemento muy positivo y esperanzador la autoorganización de los vecinos de las parroquias rurales, que han mantenido su actividad reivindicativa a lo largo de muchos meses negándose a ser meros espectadores en un proceso que en muchos casos afectará profundamente a sus vidas y a la transformación de su entorno vital.

 


No al desmantelamiento industrial de Asturies

 

Ante la dramática situación que vive Asturies los sindicatos CSI y SUATEA continúan con las movilizaciones contra el desmantelamiento industrial de Asturies, convocando el día 15 de junio una manifestación en Langreo a las 19.30 horas, que fue apoyada por el PC y que contó con la asistencia de un millar de personas.

Texto de una octavilla repartida en la manifestación:

 

EL GOBIERNO DE ASTURIES Y LA PATRONAL DESMANTELAN LAS CUENCAS Y ASTURIES Y LA JUVENTUD TIENE QUE EMIGRAR HAY QUE SALIR A LA CALLE PORQUE:


-18.000 asturianos/as han tenido que abandonar Asturies en un año y la mayoría son jóvenes. A los jóvenes les echamos de Asturies y de las cuencas del Nalón, Caudal y de Cangas del Narcea. El paro y la precariedad afecta a más de 100.000 asturianos/as.
-El PSOE-IU. no hacen nada por Asturies y colaboran con el Gobierno de Madrid en reconvertir (desmantelar) la minería, el campo, la pesca, la industria, el comercio, las escuelas
rurales..... En las cuencas el problema se agrava porque el PSOE-IU quieren cerrarlas y sufren la emigración del conjunto de Asturies y la emigración y abandono poblacional hacia Gijón, Oviedo, Siero etc... Nos quieren engañar con la zanahoria del turismo y en el sector servicios, según datos oficiales hay más de 33.000 parados/as en Asturies.
-En la minería han reducido 9.000 empleos más de los acordados y los sindicatos mayoritarios piden compensaciones económicas en vez de pedir puestos de trabajo para la juventud parada de las minas y de Asturies.
-En la enseñanza se sufre un proceso de reconversión de la escuela pública mientras, a la vez, se dan dinero para los conciertos educativos. Además se dedican a cerrar o reconvertir los centros rurales, contribuyendo todavía mas al despoblamiento de los pueblos.
-Los planes reindustrializadores y los fondos mineros han sido una excusa para desmantelar la minería y Asturies. Las mejoras del entorno no sirven para evitar la emigración y el abandono poblacional sino se mantienen y se crean puestos de trabajo.
-Las carreteras, obras públicas y de saneamiento que se hacen con los fondos mineros también han sido una excusa para cerrar las minas y además las barricadas de las cuencas están abandonadas
.
-Los cursos de formación tampoco sirvieron para crear empleo en las cuencas y Asturies y también han sido una excusa para financiar a los sindicatos mayoritarios.
-Los fondos mineros fueron mas de 520.000 millones de pesetas ¿Donde se invirtieron? ¿Donde está la reindustrialización si las cuencas y Asturies cada vez están peor? ¿Para que sirvió́ la adicionalidad de los fondos mineros? Ahora el SOMA-UGT y Villa piden compensaciones económicas por el agua, pero primero la privatizan ¿Qué se esconde detrás de todo ello? -Con la paz social no se reindustrializaron las cuencas ni Asturies; la realidad es que desmantelaron sin protestas las cuencas y Asturies con la complicidad de CC.OO. y UGT.
-Las prejubilaciones tienen que ser cubiertas por los parados y jóvenes de las comarcas mineras y de Asturies.
-La CSI y SUATEA proponemos que el futuro de Hunosa y de las demás empresas mineras sea negociado a la vez que el futuro de las cuencas, comarcas y pueblos mineros, para evitar la emigración de los jóvenes y el abandono poblacional.

¿QUÉ DEJAMOS A LA JUVENTUD EN LAS CUENCAS Y EN ASTURIES?
ACUDE A LA MANIFESTACIÓN POR: ¡Mantenimiento del empleo y las empresas en Asturies! ¡Creación de puestos de trabajo y derecho al trabajo digno en las cuencas mineras y en Asturies! ¡Defensa de la Escuela Pública! ¡Seguro de paro indefinido y RENTA BÁSICA! ¡Viviendas para la juventud, pero primero trabajo!

 


Solidaridad con el Sáhara

 

Ante la oleada de represión desatada por el gobierno de Marruecos en el Sahara ocupado y la expulsión de varias ONGs y políticos que realizaban una visita humanitaria al Sahara, la Asociación de Amigos del Sahara de Asturias junto a otros movimientos sociales  convoco el viernes 10 de junio, a las 19:30 en la plaza del Humedal de Gijón una manifestación contra la represión del gobierno marroquí, y en apoyo del frente POLISARIO, manifestación en la cual participamos varios militantes y simpatizantes del Partíu Carlista.

 


Feria del Libro en la Universidad de Oviedo

El Partíu Carlista d’Asturies participo en la Feria del Libro organizada por el local Cambalache durante las mañanas de los días 13 (viernes) y 14 (sábado) de mayo. El primer día estuvimos en el Campus del Milán, y el segundo en el Patio del Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo. El primer día fue bastante exitoso, acercándose a nuestra mesa bastantes estudiantes, a los cuales explicamos la evolución histórica del Carlismo y su actual proyecto asturianista y socialista autogestionario.

 


Montejurra 2005: Fueros, Soberanía y Autogestión

Varios militantes y simpatizantes del Partíu Carlista d’Asturies participaron este año en los actos de Montejurra (Estella-Lizarra, Euskal Herria-Navarra) durante los días 7 y 8 de mayo. Para más información: http://www.montejurra-jurramendi.3a2.com/


Día de les Lletres Asturianes

Los militantes y simpatizantes del Partíu Carlista d’Asturies participaron el 6 de mayo en la manifestación convocada en Oviedo por la Xunta pola Defensa de la Llingua Asturiana con motivo del XXVI Día de les Lletres Asturianes.

 


El Conceyu Abiertu pola Oficialidá de la Llingua Asturiana, en el cual participa el Partíu Carlista d’Asturies, convoco una manifestación en Oviedo para el 5 de marzo de 2005, que salió a las 12.30 de la estación del Norte, con el único propósito de reclamar a la clase política asturiana que en la próxima reforma del Estatuto de Autonomía asturiano se incluya una declaración de oficialidad de la lengua asturiana, porque como bien decía el Manifiesto leído al final de la manifestación:  “porque ye un derechu, porque ye de xusticia y porque hai demanda social.”


Comunicado de la plataforma Oviedo contra la Constitución Europea

El viernes concluye la campaña electoral para el referéndum de la constitución europea. Sean cuales sean los resultados de las votaciones que se celebrarán el sábado, la plataforma quiere denunciar el grave déficit democrático en el que se ha desarrollado la campaña: la ausencia (con muy pocas excepciones) de debate serio y real en los medios de comunicación, la marginación a la que hemos sido sometidos aquellos y aquellas que rechazamos esta constitución, el uso de dinero público para hacer propaganda por el SI, etc... Este déficit democrático no es en todo caso algo nuevo, sino que viene siendo común al proceso de construcción europea, liderado por las elites económicas de espaldas a la ciudadanía y en contra la mayoría de la sociedad, que padecemos el desempleo, la precariedad laboral, las privatizaciones, los recortes sociales y la degradación medioambiental generadas por las políticas neoliberales impulsadas desde la UE.
Más allá del 20 de febrero, llamamos a la construcción de un gran movimiento social europeo que sea capaz de oponerse a las políticas anti-sociales y militaristas que fomenta la UE. Rechazar la constitución europea será un paso imprescindible para construir la Europa democrática, social, ecológica y solidaria que necesitamos.

 


POR UNA EUROPA DE PAZ Y DERECHOS SOCIALES
NO A LA CONSTITUCIÓN EUROPEA

 

 

Algunas de las actividades realizadas por la Plataforma Oviedo contra la Constitución Europea

21 de Enero: Charla en Conceyu Abiertu, 19:00
24 de Enero: Debate en el Club de Prensa La Nueva España
27 de Enero: Participación por la mañana en un debate en la facultad de historia,
Concentración. Teatro Campoamor, 20:00
28 de Enero: Presentación en Cambalache del librillo "Contra la UE. Una crítica de la constitución europea" y de otros materiales contra la constitución., 20:00
3 de Febrero: Debate en el Club de Prensa La Nueva España, 20:00
6 de Febrero: Periódico mural en la plaza del Ayuntamiento, 12:00
11 de Febrero: "Erase una vez un rey" en el teatro Pumarín, 20:00


Oviedo contra la Constitución Europea

El Partido Carlista de Asturias – Partíu Carlista d’Asturies y Xuventúes Carlistas d’Asturies entraron el 14 de enero en la plataforma de “Oviedo contra la Constitución Europea” en la cual también participan la siguientes organizaciones:
PCE, IU, JCA de Oviedo
Ecologistas en Acción
L´Arcu la Vieya
El local Cambalache
Asociación de estudiantes "Abogados de Atocha"
Corriente Sindical de Izquierdas
Asociación de vecinos de Caces
 

Comuniones Tradicionalistas e integrismo pseudo-carlista

Me veo en la necesidad de escribir un articulo clarificador ante la gran confusión existente sobre el Carlismo actual, pues existen dos grupos que discuten al PC su carácter de continuador del movimiento carlista, son el partido CTC (Comunión Tradicionalista Carlista) y el grupúsculo adicto a Sixto de Borbón que usurpa el nombre de “Comunión Tradicionalista”.

Sin meternos en debates ideológicos veamos de donde procedemos nosotros y de donde vienen estos “tradicionalistas”.

Desde el siglo XIX el Carlismo siempre contó con una estructura organizativa permanente a pesar de mil y un persecuciones y de la ilegalidad sufrida durante los periodos dictatoriales. Esta organización fue cambiando de nombre a lo largo de la Historia; primero fue Partido Carlista; después de 1909, cuando D. Jaime III sucede a su padre D. Carlos VII al frente del Carlismo, paso a denominarse Partido Jaimista; y cuando en 1932, muerto ya D. Jaime III, las derechas integrista y praderista (mal llamada mellista) se integran en el Carlismo, paso a denominarse Comunión Tradicionalista (CT). Esta organización (salvo un grupo de caciques traidores que en la década de 1950 acabarían reconociendo a Don Juan de Borbón como Rey) rechazo frontalmente en 1937 el Decreto de Unificación del general Franco, y desde ese mismo momento paso a la ilegalidad (perdiendo todas sus propiedades que fueron expropiadas por el partido único franquista), siendo duramente perseguido por la dictadura franquista. Esta organización (que entre 1936 y 1975 estuvo lidera por Don Javier de Borbón Parma) durante las décadas siguientes mantuvo en la clandestinidad sus estructuras y tras una renovación ideológica que duro toda la década de 1960, en el Congreso de 1971 cambio su nombre oficial, abandonando “Comunión Tradicionalista” y volviendo al original de “Partido Carlista”. Y esta organización es el actual Partido Carlista, continuador directo del Partido Carlista del siglo XIX.

Durante la Transición el nombre de “Comunión Tradicionalista” fue disputado por los grupos fundadores de la actual CTC y grupos ultraderechistas vinculados a la Zarzuela.
La CTC es un partido fundado en 1986 como fusión de grupos derechistas desgajados del PC, que rechazaron frontalmente una modernización ideológica y se estancaron en posiciones ultraconservadoras. En la CTC también entraron gentes procedentes de la extrema derecha. Y la CTC es tan “carlista” que para ellos la Dinastía Legitima se extingue en 1936, tras lo cual (según ellos) el Carlismo se desintegra, y se vuelve a reconstituir en 1986. No reconocen como Rey a Don Javier, sino que dicen que fue un pretendiente más de las facciones en que se dividió el Carlismo después de 1936 (si fueran honrados no dirían eso, puesto que con la excepción de los traidores que se pasaron a Franco y a Don Juan, Don Javier fue reconocido como Rey tanto por la CT histórica como por la gran mayoría de los componentes de las dos escisiones que esta organización tuvo en la década de 1940).

Y respecto al grupo adicto a Sixto de Borbón, esté esta formado por expulsados de la CTC y por gente procedente de la más negra extrema derecha (por ejemplo el franquista MCE). Este grupo que apareció “misteriosamente” en 2001 (y que rechaza el Concilio Vaticano II y esta vinculado al movimiento religioso ultraintegrista de Lefevre, el cual está expulsado de la Iglesia Católica) nos recuerda a los grupos seudocarlistas que organizaron y financiaron los servicios secretos franquistas para confundir a la opinión pública y hacer creer que el Carlismo estaba con Franco. De hecho el último de estos grupos también estuvo liderado por Sixto de Borbón, y acompañado de militantes de organizaciones como Fuerza Nueva y los Guerrilleros de Cristo Rey, y de terroristas argentinos e italianos, cometió una trágicamente famosa acción terrorista en el Montejurra de 1976. Sobre la sinceridad “carlista” de Sixto de Borbón la mejor prueba la dan los historiales de los tres personajes que el designo como sus representantes en la década de 1970: José María de Oriol, José Luis Zamanillo y Juan Sáenz-Díez.

José María de Oriol: Monárquico liberal alfonsino que ingresa en el Carlismo con la llegada de la II Republica. En 1937 acepto el Decreto de Unificación y se paso al Franquismo, siendo expulsado del Carlismo por Don Javier. Durante la dictadura franquista consolido su fortuna personal y reconoció como rey a Don Juan de Borbón.
José Luis Zamanillo: Integrista, militante del nocedalista Partido Católico Monárquico, y que se integra en el Carlismo durante la II Republica. No acepto el Decreto de Unificación y mantuvo su militancia en el Carlismo, pero sin significarse en la lucha antifranquista. A partir de 1955, junto con Valiente propicio un acercamiento del Carlismo al Gobierno (la llamada “política de intervención”), lo cual le valió obtener cargos en el régimen franquista, y cuando estos cargos se fueron volviendo contradictorios con su militancia carlista, prefirió los cargos, siendo expulsado del Carlismo en 1962. Zamanillo fue nombrado procurador en las Cortes franquistas y en 1968 reconoció como rey a D. Juan Carlos de Borbón.

Juan Sáenz-Díez: Como miembro del equipo de Valiente y Zamanillo fue dirigente del Carlismo a finales de la década de 1950 y principios de la década de 1960. Se separo del Carlismo a inicios de la década de 1970. Más tarde fue nombrado por Sixto como su Delegado para reconstruir la “autentica Comunión Tradicionalista”, dentro de la cual según el, cabían perfectamente los monárquicos ultraderechistas de la Zarzuela, por ser esta, la “Monarquía del 18 de Julio” franquista y supuestamente inspirada en el pensamiento tradicionalista.

ELECCIONES GENERALES 14-MARZO-2004

ELECCIONES GENERALES 14-MARZO-2004

En estas elecciones, por primera vez después de décadas de ausencia, el Partido Carlista se presentó a unas elecciones en Asturies.

Se presentó un solo candidato al Senado, que fue el estudiante Javier Cubero, militante de las Juventudes Carlistas. Su suplente fue María del Carmen Salcedo, también militante de las Juventudes Carlistas.

La candidatura obtuvo 301 votos en toda Asturias/Asturies (0,08 % de los votos totales), de los cuales 164 correspondieron a Oviedo/Uvieu (0,12 %).

Doctrina Asturianista

Doctrina Asturianista

Junta Regionalista del Principado-1918

Prólogu de Pablo San Martín

En 1916 reúnese en Cuadonga una gran asamblea que quier estructurar una gran opción política rexionalista p'Asturies. A ella acuden veintisiete comités rexonalistes, xaimistes, sindicalistes llabriegos, etc, con alrededor de seis mil asambleístes. Poco más tarde, yá n'Uvieu, queda constituída la Xunta Rexionalista del Principáu d'Asturies, de la que'l tradicionalista Vázquez de Mella va ser presidente honoríficu, y Álvaro Fernández de Miranda, Vizconde de Campo Grande, presidente efectivu. Esti, xunto con Ceferino Alonso y Xosé González, dos destacaos rexonalistes, publica en 1918 la Doctrina Asturianista, testu ideolóxicu oficial del nuevu partíu, onde se revindica la propia personalidá estremada d'Asturies y la so autonomía.

ISBN 84-8053-131-2
112 páxines
990 pesetes - 5,95 euros

Comunicado de las II Jornadas de Desarrollo Ideológico del Partido Carlista. 2003

Comunicado de las II Jornadas de Desarrollo Ideológico del Partido Carlista. 2003

El Partido Carlista ha propugnado desde siempre la personalidad e identidad de cada uno de los pueblos de Las Españas, ha luchado por gentes, su historia y sus culturas. El Partido Carlista se manifiesta contrario a los intentos de confusión de los conceptos de Estado y Nación, que el neoliberalismo tiende a equiparar, y pretende inculcar sobre la sociedad falacias como “un estado sólo puede tener una nación”. El nacionalismo españolista, derivado de su centralismo, realiza la apropiación indebida de la idea de España, anulando cualquier otra visión o sentimiento de lo español y provocando la lógica reacción de quienes se sienten excluidos, por no ver reflejada su propia perspectiva. La indefinición y las contradicciones del Estado de las Autonomías, construido en un momento histórico muy concreto y en unas circunstancias especiales, ha hecho inviable una convivencia que se adecue a las realidades que se vienen manifestando en este nuevo siglo. Es esa tensión existencial que supone toda convivencia la que nos obliga a proponer un cambio del esquema jurídico-político actual, a fin de las partes puedan disponer de un marco adecuado y se pueda elaborar las nuevas condiciones para todo el conjunto de pueblos que conforman las Españas. La filosofía política del partido Carlista desborda los modelos y la terminología existentes, pero los utiliza como herramienta para la expresión clara de sí misma. Estos préstamos terminológicos hacen que no pueda existir una definición pura, si no que conjuga los diferentes modelos. Nuestra tradición foral nos lleva a proclamar la soberanía originaria de los pueblos de las Españas, y el pacto por el que se vinculan, por lo que podría entroncarse con la confederación como pacto multilateral. Pero entiende que hay rasgos comunes con la federación como es el principio de subsidiariedad, acepta lo positivo y legítimo de un estado federal, y considera que el monto de competencias libremente cedidas puede ser considerable en virtud del principio de solidaridad.



El Partido Carlista sigue, como ayer, defendiendo la soberanía y la autodeterminación de los pueblos que conforman las Españas.

Barcelona, 23 de noviembre de 2003



*** El Partit Carlí ha propugnat i defensat des de sempre la personalitat i identitat de cadascú dels pobles de Les Espanyes, ha lluitat per les seves gents, la seva història i les seves cultures. El Partit Carlí es manifesta contrari als intents de confusió dels conceptes d’Estat i Nació, que el neoliberalisme tendeix a equiparar, i a la pretensió d’inculcar sobre la societat fal·làcies com “un estat només pot tenir una nació”. El nacionalisme espanyolista, derivat del seu centralisme, realitza l’apropiació indeguda de la idea d’Espanya, anul·lant qualsevol altra visió o sentiment de lo espanyol i provocant la lògica reacció del que es senten exclosos, en no poder veure reflectida la seva pròpia perspectiva. La indefinició i les contradiccions de l’Estat de les Autonomies, construït en un moment històric molt concret i en unes circumstàncies especials, ha fet inviable una convivència que no s’adequa a les realitats que es venen manifestant en aquest nou segle. És aqueixa tensió existencial que suposa tota convivència la que ens obliga a proposar un canvi de l’esquema jurídic i polític actual, per tal de que les parts disposin d’un marc adequat i es puguin elaborar les noves condiciones per a les relacions de tot el conjunt de pobles que conformen les Espanyes. La filosofia política del partit Carlí, encara que desborda els models i la terminologia existents, els utilitza com a eina per a l’expressió clara de sí mateixa. Aquests préstecs de terminologia fan que no pugui existir una definició pura, si no que conjuga els diferents models. Nostra tradició foral ens emporta a proclamar la sobirania originaria dels pobles de les Espanyes, i el pacte por el qual es vinculen, per la qual cosa podria entroncar-se amb la confederació com a pacte multilateral. Però, entén que hi han trets comuns amb la federació com és el principi de subsidiarietat, accepta el positiu i legítim d’un estat federal, i considera que el conjunt de competències lliurement cedides pot ser considerable en virtut del principi de solidaritat. El Partit Carlí segueix, com ahir, defensant la sobirania i l’autodeterminació dels pobles que conformen les Espanyes.


Barcelona , 23 de novembre de 2003