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PARTÍU CARLISTA: pola defensa de la nuesa tierra

Homenaxe a Xuan María Acebal "el poeta que lloró cuando valtaron El Carbayón"

Homenaxe a Xuan María Acebal "el poeta que lloró cuando valtaron El Carbayón"

http://www.asturnews.com/index.php?idn=5032#

Esti sábadu pasáu celebróse nel Cementariu de San Salvador d’Uviéu un homenaxe al poeta Xuan María Acebal (1815-1895), organizáu pol Partíu Carlista d’Asturies y onde participaron persones de distintes tendencies polítiques. L’actu celebróse al pie de la so tumba, mui cerca de la de Teodoro Cuesta y nel quíxose rindir homenaxe a la figura del poeta carlista, del que se recordaron datos biográficos llamativos. Javier Cubero, voceru del Partíu Carlista d'Asturies fai balance del actu nel vidiu qu’ufre Asturnews.com

Nel actu intervinieron Inaciu Galán y González, que va lleó dellos versos del poema Cantar y más cantar, consideráu polos estudiosos de la lliteratura asturiana como’l “primer poema nacional asturianu” y tuvo acompañáu pola música del gaiteru Ángel Cuesta Piquero, qu’interpretó ‘La marcha d’Antón’, ‘La marcha procesional de Llanes’ y otres melodíes.

Javier Cubero, y col son de la gaita de fondu, fizo una ufierta floral énte la tumba d’Acebal y peslló l’actu con un discursu nel que recordó momentos del poeta como’l que vivió cuando l’Ayuntamientu d’Uviéu tiró ‘El Carbayón’, l’árbol más célebre de la ciudá, y como Acebal lloraba mientres lu tiraben, dempués d’una llarga campaña a la escontra del valtu del mesmu.

Un texto de Vicente Manterola (1833-1891)

Un texto de Vicente Manterola (1833-1891)

Así analizaba el eclesiástico Vicente Manterola (1833-1891), diputado carlista en las Cortes de 1869, lo que significaba el sistema capitalista y productivista, que nacido en Inglaterra fue importado a Las Españas por la burguesía liberal, y al resto del mundo por los diversos imperialismos:


 

"¿No es allí mismo a la vez el hombre esclavo envilecido de la industria moderna, explotable como un producto cualquiera, una máquina más, de mayor o menor fuerza, que vale cuanto produce, en razón de la resistencia que ofrece al rozamiento incesante de un trabajo abrumador? 


Y esos hombres, y esas mujeres, y aun esos niños, que pasan su vida enterrados en las glaciales entrañas de húmedas y negras minas, sin Dios, ni familia, ni patria; sin un rayo de luz para sus almas, sin un consuelo para su espíritu; esos seres embrutecidos, que tienen como enmohecida su inteligencia y paralizados los resortes del corazón, condenados a morir prematuramente, sin haber logrado su desarrollo físico y moral, deberán estar muy agradecidos a la civilización de la Gran Bretaña? Esos infelices son indudablemente más desgraciados que lo fueron jamás los esclavos en nuestras colonias de Ultramar...


Inglaterra se preocupa mucho de un minuto, de un segundo, porque ese segundo, ese minuto son tiempo, y el tiempo es allí dinero, como lo es en toda sociedad condenada al servilismo rutinario del “tanto por ciento”. Un segundo en el mundo mercantil puede significar la solución de una crisis monetaria; puede ser la fabulosa ganancia de una exorbitante jugada; puede determinar el aplazamiento del descrédito y de la ruina, y sostener el principio de una inmensa fortuna. Pero un hombre que nada tiene y nada puede adquirir ¿qué valor representa en Inglaterra?".

V. Manterola, Don Carlos es la civilización, pág 5. Sobre León de Arroyal, ver el artículo de F. López, “León de Arroyal auteur des Cartas Político-Económicas al Conde de Lerena”, Bull. Hisp. T. LXIX, 1967, núm. 1-2, pág 49.

Nuevo libro sobre la figura de Raimundo Villaflor y la izquierda peronista argentina

Nuevo libro sobre la figura de Raimundo Villaflor y la izquierda peronista argentina

Raimundo Villaflor. El Peronismo Alternativo.

Javier Onrubia Rebuelta, Ediciones Arcos, 109 páginas., PVP 10 Euros

Ha sido publicado recientemente un libro sobre la figura de Raimundo Villaflor (Buenos Aires, 1934-1979), quien llego a ser uno de los principales responsables de las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP) y del Peronismo de Base (PB), organizaciones que formaban parte de la nuevas corrientes de izquierda (la TRP, la Tendencia Revolucionaria del Peronismo) surgidas en Argentina, tras la crisis del movimiento peronista en la década de 1960. Estas dos organizaciones fueron las principales promotoras de la llamada “Alternativa Independiente de la Clase Obrera y del Pueblo Peronista”, un proyecto político alternativo tanto el peronismo clásico, como a las opciones leninistas, que buscaba construir un Socialismo desde la base, sin ningún tipo de burocracias ni de centralismos. Villaflor fue asesinado el 7 de agosto de 1979 en la tristemente famosa Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) de Buenos Aires.

El libro puede solicitarse en la siguiente dirección:

Apdo. 10185  28080 - MADRID

Nº 17 de la Biblioteca Popular Carlista

Nº 17 de la Biblioteca Popular Carlista

Nuevo libro escrito por nuestros compañeros Julio Gómez y Jaume Campás y editado por la Biblioteca Popular Carlista.

Biblioteca Popular Carlista

APDO. DE CORREOS 10185-28080 MADRID

TLF: 600 692 039 

Índice:

Apunte biográfico de Salvador Campás: historia de una evolución sin dejar de ser fiel a las convicciones (Pág. 1)

Etapa introductoria

Después de la guerra

Elecciones en Centelles

En el marco catalán del Carlismo

De la transición carlista a la transición democrática

Hechos de Montejurra de 1976

Assemblea de Catalunya

Evolución carlista

Opciones políticas de la revista “Quicarell”

Un libro avalado

Legalización del Partido Carlista

Elecciones de 1979 

Una presencia permanente (Pág. 43)

I.- Tres siglos de lucha continua

II.- Hechos de la memoria colectiva carlista

III.- El Aplec de Montserrat

IV.- El acto de Montejurra

V.- Algunas otras cuestiones

VI.- El Pueblo Carlista, la realidad plural del Carlismo

VII.- La Dinastía, otro elemento básico del Carlismo

VIII.- Un país en decadencia y una sociedad envilecida 

Apéndice grafico (Pág. 193)

Fuentes consultadas (Pág. 205)

Bibliografía (Pág. 207)

El Federal, nº 30, Julio de 2007

El Federal, nº 30, Julio de 2007

Lo puedes solicitar en jaimista@hotmail.com

CONTENIDO:

Pag. 2
- Los partidos y las elecciones
- Todos a casa ¡YA!

Pág. 3
- Sin novedad
- A nosotros, los indios

Pág. 4
- Nicaragua: una mirada crítica sobre el país y las incógnitas sobre el futuro del Frante Sandinista
- Venezuela otra vez

Pág. 5
- Consideraciones sobre la clase media en España
- El futuro del Socialismo

Pág. 6
- "Surtido Ibérico":
> ¡Muy bien, Mr.!
> ¡No es esto, no es esto!
> De batzokis y rajois

Pág. 7
- "Surtido Ibérico" (cont.):
> ¿Quien es?
> Las milongas de la Tesoreria de la Seguridad Social
> Ejemplar comportamiento

Pág. 8
- Lácar, capuchas y pistolas
- Un dret no es dóna es reconeix
- Correo a EL FEDERAL

Pág. 9
- "Nosotros":
> La guerra subversiva carlista

Pág. 10
- "Nosotros" (cont.):
> Cont. de "La guerra Subv."
> Fraternal respeto carlista a la Libertad

Pág. 11
- "Crónicas":
> Des de Catalunya: Entre la Catalunya subvencionada i la Catalunya abandonada

Pág. 12
- "Crónicas" (cont.):
> Desde Euskal Herria; Kauteskunde kampaina baten memoria - Memoria de una campaña electoral.

Pág. 13
- "Crónicas" (cont):
> Desde Euskal Herría (cont.)
> Desde Madrid
> Des del País Valencià

Pág. 14
- "Crónicas" (cont.):
> Dende Galicia: Gobernan os que perden
> Desde León: Caciquismo y pucherazo: elecciones en León

- O carballo dos cartos

Pág. 15
- "Divinas Palabras"
- "La Fiel Copisteria"

Pág. 16
- "Publicaciones"
> ´Estudiantes y obreros carlistas durante la Dictadura. La AET, el MOT y la FOS´, de Josep Miralles
> ´El Carlismo contemporáneo en imágenes", por Ramón Garzón Sáez

Dossier:
- MONTEJURRA 2007 (I-II-III-IV)

In memoriam Asunción Laviada

In memoriam Asunción Laviada

El día 12 de julio de 2007, falleció cargada de años y tan discretamente como había vivido, Doña María de la Asunción Laviada González-Pola, la mayor de los varios hijos de Rafael Laviada Cienfuegos (quien en la década de 1910 formo parte del grupo regionalista gijonés que dirigía Álvaro Armada de los Ríos, afín al semanario “El Regionalista Astur”), y la última que sobrevivía. Durante gran parte de su vida residió en Cimadevilla, en el edificio que había sido primera sede del Real Instituto Asturiano. En sus años jóvenes, durante la década de 1930, Dña. Asunción al igual que sus hermanos, y junto con otros muchos católicos gijoneses, militó en el Carlismo asturiano. Durante la Guerra Civil de 1936-1939 fue margarita en la organización de Frentes y Hospitales. Fue una mujer profundamente religiosa que formó parte de numerosas asociaciones católicas. Su hermano Ignacio Laviada, fallecido hace unos pocos años, fue durante la época tardofranquista el responsable local del Partido Carlista en el concejo de Gijón/Xixón, además de uno de los integrantes de la delegación asturiana en los Congresos del Partido Carlista en Arbonne de 1970-1972.http://canales.elcomerciodigital.com/interactivo/esquelas/necrologicas_070713/fichas/ficha_6.htm

Novedad editorial de la Biblioteca Popular Carlista

Novedad editorial de la Biblioteca Popular Carlista

"ESTUDIANTES Y OBREROS CARLISTAS DURANTE LA DICTADURA FRANQUISTA. LA AET, EL MOT, Y LA FOS"

Josep Miralles Climente, Biblioteca Popular Carlista nº 16, 338 páginas. Prólogo de Evaristo Olcina. Madrid, mayo 2007. PVP 18 Euros.


Una aproximación histórica seria, amena y rigurosa de la presencia carlista en las luchas obreras y universitarias desarrolladas durante la dictadura de Franco. A modo de apéndice, se incluyen en el libro numerosos documentos publicados en la prensa carlista clandestina de aquellos años, así como otros rescatados de archivos, tanto oficiales como particulares. Un excelente libro.

Los libros de la Biblioteca Popular Carlista pueden solicitarse a: 

Javier Onrubia Rebuelta

Apdo. 10185  28080 - MADRID

fjonrubia@inicia.es 600 692 039

Disputa en el Campoamor

La Nueva España 

5/Junio/2007

Ernesto CONDE

Leopoldo Alas y el catedrático Guillermo Estrada mantuvieron una controversia en la prensa a propósito del nombre del teatro ovetense


En 1894, don Guillermo Estrada Villaverde, insigne catedrático de la Universidad de Oviedo, carlista notable y respetado ovetense por su integridad y honradez, publicó unas añoranzas de juventud entre las que citaba el viejo teatro del Fontán. Explicaba que la trascendental reforma de 1847, ejecutada bajo la dirección del arquitecto municipal Coello, había sido la mejor posible, aunque insuficiente: «Como el señor Coello no pudo salirse del marco de las cuatro paredes antiguas, el teatro resultaba con forma y sin ella un cuadrilongo molesto para muchos espectadores en los palcos, en vez de tener la forma abierta moderna, que da además gran amplitud al escenario».

Recordaba también que «ostentaba como distintivo en el sitio que después ocupó el reloj (sujeto a tantas intermitencias), un medallón con los cinco bustos pintados de Calderón, Tirso, Lope, Moreto y Moratín; y como la pintura quería imitar mármol o yeso, no parecían sino clowns guillotinados». Pero introdujo a continuación una crítica al recién estrenado teatro Campoamor, en particular el contenido entre paréntesis en el texto original, que va a originar cierta polémica con Leopoldo Alas: «Esto no es decir que aprobemos ni alabemos la elección y ejecución de medallones en el nuevo teatro, incluso el gran medallón central dedicado al poeta Campoamor que le da nombre (aunque nunca compuso nada para la escena) y del cual el moderno realismo más hizo el tipo de un notario que el de un predilecto hijo de Apolo».

El autor de «La Regenta», siendo concejal, había propuesto en 1890 la moción -que fue aprobada por unanimidad- suscrita por él mismo, junto con Buylla, Prieto, Ordóñez y G. Posada, para dar el nombre del poeta lírico «conterráneo» más ilustre. La defendía argumentando que Jovellanos ya titulaba el de Gijón y Bances Candamo era «desconocido de muchos»; dándose además la circunstancia «de que Asturias carecía de autores dramáticos de cierta talla», aunque con cierta finura añadiese, «por más que existan esperanzas fundadas de que no faltarán jóvenes que lleguen a obtenerla».

Puede decirse que don Guillermo Estrada y don Leopoldo Alas eran casi gemelos en el ejemplar comportamiento ciudadano, aunque separados por abismales principios políticos: Estrada era un esforzado carlista que había sufrido persecución y penas de presidio por su decidida militancia; mientras que Clarín se manifestaba como fervoroso republicano, víctima también de contratiempos por sus ideas políticas, sin que por ello menguase su fervor hacia tal sistema de gobierno. Ambos eran compañeros de claustro, catedráticos de la Universidad de Oviedo, y aunque no parece que hubiese especiales lazos de amistad entre ambos, sí mantenían un evidente respeto mutuo. Cuando fallece Guillermo Estrada, Clarín publica en «El Carbayón» una sentida necrología, en la que mostraba en público la gran admiración que sentía por el fallecido.

Sin embargo, no es óbice para que 29 de octubre de 1894, a raíz de la publicación por Estrada del asunto del nombre del teatro Campoamor, Clarín enviase una «Carta al director» de «El Carbayón», corrigiendo a su colega de cátedra. La literalidad del texto sólo está alterada al entrecomillar las palabras en cursiva originales:
«Señor. Director de "El Carbayón".

Mí estimado amigo: espero de su amabilidad que inserte en su popular periódico esta carta, y le anticipo las gracias. El semanario de esta ciudad "Las Libertades" dice en su número de hoy que Campoamor, cuyo nombre lleva nuestro teatro "nunca compuso nada para la escena". Campoamor dio a los teatros de Madrid, que yo sepa, las siguientes obras que yo mismo vi estrenar: "Cuerdos y locos", en verso, estrenada con muy buen éxito, no recuerdo si en Apolo o en "El Circo", de la plaza del Rey. Matilde Díaz era la protagonista. El autor salió a la escena sinnúmero de veces entre grandes aplausos. La crítica elogió mucho esta original comedia, y el señor García Cadena, revistero entonces de mucha fama, vio en "Cuerdos y locos" algo de lo que ahora llaman muchos "nuevos moldes". (V.L. Ilustración Española y Americana)

En el Español vi estrenar "Dies irae" cuadro trágico, "también" de Campoamor y "también" en verso. Tuvo muy buen éxito "también". En "El Circo" asistí al estreno de "Así se escribe la historia", "también" de "Campoamor" y en verso "también". A mi me gustó pero no a las "señoras". Según malas lenguas hubo algo de intriga en este mal éxito. Tengo idea de que Campoamor hizo estrenar otra obra suya titulada "El honor", o cosa así, que no conozco. Tenemos pocas, tres o cuatro obras dramáticas representadas, algunas con muy buen éxito.

Con don Ramón Prieto, y otros que no recuerdo, soy autor de la proposición en virtud de la cual se dio a nuestro nuevo teatro el nombre que lleva, y por eso me decido a rectificar el error de "hecho" en que incurre "Las Libertades".

Lo que no se discutirá, ni con "Las Libertades" ni con nadie, es si hicimos bien o mal en proponer lo que propusimos. Ahora que el teatro ya se llama así no tiene para mí ningún interés una polémica de "críticaÉ" municipal con el discreto y ático propugnador del carlismo, en cuya lealtad espero una espontánea rectificación de su error insignificante.

Soy de Vd. siempre afectísimo amigo y s. q. l. b. l. m.

L. Alas».

Al día siguiente, un lector anónimo del periódico que se identifica como admirador y amigo de Campoamor, corrige a Clarín, agregando otras cinco a las obras ya enumeradas: «Guerra a la guerra», drama basado en la guerra franco-prusiana, representada en el teatro Español de Madrid «con éxito ruidoso». «El palacio de la verdad», también puesta en escena en el mismo teatro Español, con buen éxito. Una obra inédita: «Química conyugal», juguete cómico escrito en Madrid en 1874. Otra obra dramática estrenada en el teatro de la Alhambra en 1885, de la que no recuerda el título. Y la más antigua de todas, «Una mujer generosa», comedia en dos actos, representada en Madrid en 1838. Con este último aporte, las obras de teatro escritas por el poeta de Navia ascendían a nueve.

La respuesta de don Guillermo a «Clarín» aparece el siguiente cuatro de noviembre en el periódico carlista «Las Libertades».
«El señor don L. Alas, con perfecta cortesía, rectifica en "El Carbayón" el paréntesis de una nota nuestra, según la cual Campoamor nunca había compuesto nada para la escena. Damos gran aprecio a que el insigne crítico fije su atención en estos humildes Recuerdos, y así poco cuesta a nuestro amor propio reconocer que Campoamor compuso para la escenaÉ casi nada, sobretodo comparándolo con su fecundidad para otras obras poéticas y no poéticas. De lo que nos dice el señor Alas deducimos además que Campoamor en el teatro solamente logró lo que suele llamarse, con galicismo y todo, un suceso de estima: nosotros deseamos sinceramente un éxito más completo al señor Alas, si como dicen debe obtenerlo ya muy pronto sobre las tablas.

Respecto al nombre del teatro-Campoamor opinamos que es un verdadero pleonasmo. Se comprende el poner nombres a los diferentes teatros que haya en una misma población para distinguirlos; pero aquí, donde probablemente por mucho tiempo, en esta materia estaremos como Barbazul en materia de artillería, nos parece que el teatro-Campoamor debería llamarse lisa y llanamente "el teatro"».
No hubo réplica. Clarín obvió la posibilidad de decirle a Estrada que Oviedo tenía otro teatro, además del Campoamor, porque el del Fontán, aunque en estado lastimoso, seguía funcionando, y que el nombre de Campoamor era necesario porque la ciudad tendría en el futuro nuevos coliseos, que sería preciso identificar con sus propios nombres. Clarín no responde, y eso que don Guillermo le había «soltado», a título de advertencia solapada, mayor fortuna en su próximo estreno de la obra de teatro «Teresa».

Aquí se terminó el breve intercambio de opiniones entre ambos insignes vecinos de Oviedo, no obstante, en beneficio de la postura de don Leopoldo, debemos advertir que don Constantino Suárez, «El Españolito», autor de la inestimable colección titulada «Escritores y artistas asturianos. Índice bio-bibliográfico» -obra totalmente agotada y difícil de conseguir, incluso en librerías de viejo, y cuya reedición debería tener prioridad en el RIDEA- aún pudo citar en tiempo mucho más cercano a nosotros, muy lejos por tanto del momento de la polémica, otras cuatro piezas teatrales: «El castillo de Santa Marina», drama en verso de cinco jornadas, escrita en Madrid en 1838, prologada por T. Rodríguez Rubí; «La fuerza del querer», comedia en tres actos, escrita en Madrid en 1840; «El hijo de todos», comedia escrita y estrenada en Madrid, y por último, «Glorias humanas», comedia en un acto escrita en Madrid en 1885.