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PARTÍU CARLISTA: pola defensa de la nuesa tierra

Declaración del Partido Carlista en Montejurra (1975)

Declaración del Partido Carlista en Montejurra (1975)

En esta Declaración como en muchas otras vemos que para definir el Estado Carlista se habla de una  “federación de republicas” presidida por la Corona. Esta es una vieja expresión que ya usaron los Carlistas de finales del siglo XIX para incidir en el amplio autogobierno del que gozarían los pueblos hispánicos bajo la Monarquía federal carlista.

El Partido Carlista, desde este Montejurra 75, se reafirma en su línea política expuesta en anteriores ocasiones. Este momento del Montejurra 75 también es ocasión para que el Partido Carlista exprese su adhesión a su líder y Rey Don Carlos Hugo, así como dar las gracias, con el cariño y el respeto que por él sentimos, a nuestro viejo Rey Don Javier que, como él mismo ha dicho, al abdicar en su hijo, seguirá siendo un soldado en la lucha por la libertad. Nos ratificamos en la línea ideológica porque mantenemos las afirmaciones que en ella se hacen y porque estas afirmaciones son base de la construcción doctrinal del Carlismo. Afirmaciones de que el Socialismo será plural y de autogestión global, que la federación de los pueblos se configurará mediante un proceso revolucionario regional en todo el Estado Español, y que la Monarquía será socialista y federal. Si no, no habrá Monarquía.  

El Socialismo plural y de Autogestión Global

 Para que el Socialismo pueda instaurarse, es necesario que el proceso de la revolución económica y social nazca desde las mismas raíces del Pueblo y que la libertad social permita la participación de todos sobre unas bases de igualdad. De esta forma surgirá un pluralismo socialista sin clases y sin grupos dominantes. La Revolución debe alcanzar todo los campos de la actividad de los hombres, así el desarrollo político y económico de las comunidad y los pueblos. De esta forma el pueblo, con el poder en sus manos, hará posible el Socialismo. La socialización de los medios de producción; la planificación económica orientada desde la misma sociedad a través de los sindicatos y del pacto federal de las Repúblicas; la Revolución que ponga en pie de igualdad de condiciones el acceso a la cultura para hacer desaparecer las castas y las clases; la limitación de la propiedad personal; la unidad sindical y la pluralidad de los partidos políticos populares, constituirán la médula del Estado Socialista Federal.  

El proceso revolucionario regional base del federalismo socialista

 La liberación de los pueblos debe darse en las mismas condiciones y presupuestos que aplicamos para la revolución política, social y económica. Si no fuera así, caeríamos en grave contradicción. La revolución regional está haciendo cambiar el signo que hasta ahora se le ha querido dar al regionalismo.

La revolución regional que el Carlismo exige, se tendrá que llevar a cabo mediante un proceso de autogestión, donde los hombres y los pueblos participen, día a día, con su propia responsabilidad e iniciativa, en la construcción de un federalismo socialista y libre.

El federalismo deberá ser socialista, porque de nada serviría la autonomía de los pueblos si estos quedasen sujetos a la misma tiranía y servidumbre anterior, al no eliminar las estructuras políticas y económicas capitalistas. El Estado Federal Socialista, por tanto, rechaza la interpretación del federalismo burgués o capitalista, porque el Federalismo Socialista nace de la revolución que los pueblos están llevando a cabo, en cualquiera de sus manifestaciones, para liberarse de la opresión y dominio de los grupos oligárquicos que constituyen el actual Estado centralista y capitalista. El principio de autodeterminación debe partir del principio revolucionario que haga desaparecer los grupos de poder o de clase que utilizan el juego del regionalismo o federalismo para seguir disponiendo del poder. No queremos estados independientes burgueses y capitalistas, queremos estado socialistas federados en un plano de igualdad y solidaridad. La revolución y el socialismo es para todos los hombres y para todos los pueblos. La unidad de estos conceptos hará fuerte a todos los pueblos que componen el Estado Español, ante la opresión del capitalismo instalado en él.  

La Monarquía Socialista y Federal

La Monarquía, tal como el Carlismo la concibe, es el instrumento al servicio de la Sociedad que puede mantener la unidad federal dentro de la enorme diversidad y pluralidad de los pueblos. La Monarquía tiene que ser socialista y federal, porque de esta manera representará, por un lado la garantía de la continuidad revolucionaria, y por otro, actuará de arbitro equilibrador de las distintas fuerzas que libremente mantienen la federación. Son los Pueblos los que mediante Pacto buscan ese arbitraje superior que recae en el Rey. El papel del Rey nace del pacto, pacto que se está renovando por la actividad y la participación constante de las partes. Las prerrogativas del Rey son prerrogativas pactadas y que le obligan para ser el Rey de las Republicas Socialistas Federadas.  

 

Cronología del Partido Carlista (1833-2006)

Cronología del Partido Carlista (1833-2006)

1833: Tras la muerte de Fernando VII, se produce el alzamiento de Talavera de la Reina, iniciándose la I Guerra Carlista. Bajo una excusa dinástica se produce el estallido de las tensiones sociales acumuladas tras la bancarrota del Antiguo Régimen.

1834: El Gobierno centralista de Madrid firma el Tratado de la Cuádruple Alianza, obteniendo el apoyo financiero y militar del Reino Unido, Francia y Portugal.

1835. Muerte del general Zumalacárregui, genial organizador del ejercito carlista, en el sitio de Bilbao.

1837: Los ejércitos carlistas llegan hasta las puertas de Madrid en la llamada “Expedición Real”.

1839: Mediante el Abrazo de Vergara finaliza la I Guerra Carlista en Vasconia.

1840: Cabrera y sus tropas se retiran a Francia, finalizando la I Guerra Carlista.

1845: Abdicación de Don Carlos V en su hijo Don Carlos VI, Conde de Montemolín.

1846: Inicio de la II Guerra Carlista en Cataluña, en la cual los carlistas contaran con el apoyo de los primeros grupos republicanos de la historia contemporánea española.

1849: Fin de la II Guerra Carlista, también llamada Guerra de los Matiners.

1855: Levantamientos de campesinos carlistas en Castilla y Aragón contra la Desamortización de Madoz.

1860: Fracasa un golpe de estado en San Carlos de la Rápita.

1861: Fallecimiento de D. Carlos VI, que es sucedido por su hermano D. Juan III.

1868: Don Juan III abdica en su hijo D. Carlos VII.

1871: Importante Congreso Carlista en Vevey, tras el cual se sientan las bases organizativas del PC.

1872: Ante el falseamiento de la elecciones por parte del Gobierno, el Partido Carlista opta por la lucha armada, iniciándose la III Guerra Carlista. En esta guerra los carlistas llegaran a controlar cerca de un tercio del territorio peninsular. Don Carlos VII anula el Decreto de Nueva Planta de Felipe V, reinstaurando los Fueros de los países de la antigua Corona de Aragón.

1873: Importante victoria carlista en Montejurra.

1875: Don Carlos VII jura los Fueros ante el Árbol de Guernica. Es la primera vez que un príncipe jura los Fueros desde el siglo XVI, y desde entonces solo ha vuelto a ocurrir con Don Javier I.  

1876: Don Carlos VII abandona España y finaliza la III Guerra Carlista.

1877: Agitación carlista contra la abolición de los últimos Fueros.

1878: El nuevo Pontífice, León XIII, se dirige a D. Carlos VII, agradeciéndolo sus servicios a la Iglesia.

1879: Don Carlos VII nombra a Cándido Nocedal como su representante en España.

1885: Muerte de Cándido Nocedal.

1888: Expulsión del sector más conservador del Partido Carlista, que liderado por Ramón Nocedal, formara el Partido Integrista. Aparece El Correo Español, portavoz del Partido Carlista hasta su desaparición bajo la dictadura de Primo de Rivera.

1890: Cerralbo es nombrado nuevo Delegado Regio de Don Carlos VII con la misión de reorganizar a los carlistas españoles y crear un partido político adaptado a las nuevas circunstancias de la lucha política.

1897: Se da a conocer el Acta de Loredán, que marca la línea ideológica oficial del partido. Aparece en Pamplona el periódico El Pensamiento Navarro.

1899: Cerralbo es sustituido por Matías Barrio Mier, tras el fracaso de una conspiración carlista contra el decadente Gobierno de la Restauración.

1905: El PC de Cataluña participa en la fundación de Solidaritat Catalana, una coalición formada por republicanos federalistas, nacionalistas catalanes y carlistas.

1907: El PC obtiene catorce actas de diputado y seis de senador. Se funda en Barcelona el Requeté para hacer frente a las agresiones de los “jóvenes bárbaros” del demagogo Lerroux.

1908: En un mitin en Butsenit (Cataluña), Francesc Macià (futuro presidente de la Generalitad republicana y dirigente de ERC) ofrece su espada de militar a la Causa Carlista.

1909: Fallecimiento de Barrio Mier, siendo sustituido por Bartolomé Feliú. Fallecimiento de D. Carlos VII, siendo sucedido por su hijo D. Jaime III. Durante esta época los carlistas serán también llamados jaimistas.

1912: Tras la dimisión de Feliú, Don Jaime decide abolir el cargo de Delegado Regio, al considerarlo inadecuado para un partido político moderno.  Se creará una Junta Suprema, bajo la presidencia de Cerralbo.

1914: Don Jaime se decanta por los Aliados ante la Primera Guerra Mundial, pero el intelectual Vázquez de Mella y el ala conservadora se decantaran por los Imperios Centrales, siendo esta la raíz de la escisión mellista de 1918.

1918: Cerralbo es sustituido al frente de la Junta Suprema por Romualdo Cesáreo Sanz Escartín.

1919: Disolución de la Junta Suprema y expulsión de Mella y del sector más conservador, que formaran el Partido Tradicionalista. Como señal de la nueva modernización que D. Jaime le imprimió al partido se crea el cargo de Secretario General, que será ocupado primero por Pascual Comín, y después, por Luis Hernando de Larramendi. Creación de los Sindicatos Libres en el Ateneo Obrero Legitimista de Barcelona.

1921: José de Selva y Margelina es nombrado nuevo Secretario General del Partido tras la dimisión de Larramendi.

1922: La modernización ideológica continua, centrándose el programa del PC en la construcción de autonomías regionales y municipales mediante un estado federal y la búsqueda de la “justicia económica y social” mediante un socialismo cooperativista humanista de inspiración cristiana.

1924: La dictadura de Primo de Rivera reprime duramente el carlismo, mientras los mellistas o praderistas, y los integristas apoyan al Gobierno.

1931: Don Jaime III saluda con esperanza el nacimiento de la II Republica y poco después fallece. El nuevo Rey será su tío Don Alfonso Carlos I. Se inicia en el Carlismo un giro conservador.

1932: Se constituye una Junta Suprema bajo la presidencia de José de Selva y Margelina. A su muerte, el cargo será ocupado por Rodezno. El Partido Integrista se fusiona con el Carlista, pasándose a formar una nueva organización política bajo el nombre de “Comunión Tradicionalista” (CT).

1933: Conmemoración del Centenario del Carlismo. La CT participa en la coalición electoral TYRE.

1934: Supresión de la Junta Suprema, que será sustituida por una Secretaria General, a cuyo frente estará Fal Conde. Esté, en un acto en Potes declarara que “los pueblos tienen derecho a levantarse contra los tiranos”. Se inician los preparativos para la sublevación carlista contra el Gobierno republicano. El grupo nacionalista catalán “Catalunya Vella” se integra en la CT.

1935: Fal Conde es nombrado nuevo Delegado Regio y se crea el Consejo Nacional de la CT.

1936: El Requeté y parte del Ejercito intentan un golpe de estado que fracasa, tras el cual se inicia una nueva guerra civil. Don Alfonso Carlos I fallece sin descendencia, siendo sustituido al frente del Carlismo por su sobrino D. Javier de Borbón Parma, con el titulo de Regente.  

1937: Franco se hace con el poder dentro de la “España Nacional” e ilegaliza a la CT mediante el “Decreto de Unificación”. La naciente dictadura expropiara al Carlismo todos sus bienes y pasara a perseguirlo duramente.

1940: Se inicia la publicación de la monumental Historia del Tradicionalismo Español de Melchor Ferrer.

1941: La CT se opone al envió de la División Azul.

1942: Atentado de Begoña. Un comando falangista lanza dos bombas contra un acto carlista al que asistía el general Varela, causando 117 heridos.

1943: Entra en España el pretendiente “Carlos VIII” de Habsburgo y Borbón, manipulado por el Franquismo para dividir a las masas carlistas, huérfanas de Rey.

1944: La Gestapo alemana detiene en Francia a D. Javier, por colaborar con la Resistencia francesa. Es condenado a muerte y trasladado al campo de Dachau. Será liberado en 1945.

1947: Reestablecimiento del “Consejo Nacional de la CT”, se inician los primeros pasos para la reconstrucción del Carlismo.

1948: Congreso de la Agrupación de Estudiantes Tradicionalistas (AET): la juventud carlista se reorganiza.  

1950: Unos 275 universitarios carlistas escriben al ministro de Educación exigiéndole libertad de expresión y pensamiento. Don Javier jura los Fueros, ante el Árbol de Guernica.

1952: Don Javier asume la realeza ante un Consejo Nacional celebrado en Barcelona.

1953:  Homenaje de los carlistas vascos en Villarreal de Urrechuna (Guipúzcoa) al bardo carlista José María de Iparraguirre, en conmemoración del centenario del himno “Guernikako Arbola”. Fallece el pretendiente “Carlos VIII”. El llamado “carloctavismo” se desintegra, pasando su ala colaboracionista al franquismo, y su ala antifranquista al Carlismo ortodoxo de Don Javier.

1955: Cese de Fal Conde como Delegado Regio, siendo sustituido por un Secretariado Nacional, presidido por José María Valiente (que fue dirigente de la CEDA durante la II Republica), el cual se intentara acercar al régimen franquista con la llamada “política de intervención”.

1957: Presentación de Don Carlos Hugo, hijo de D. Javier I al Pueblo Carlista en el acto de Montejurra. Se inicia una nueva época en el Carlismo. La revista carlista “Monarquía del Pueblo  ataca en un editorial al sistema capitalista y burgués y denuncia “las mediocres tradiciones de los derechistas”.

1958: Proclamación de la Regencia Nacional y Carlista de Estella (RENACE) por Mauricio de Sivatte (líder del carlismo catalán durante la década de 1940), la cual provoca una escisión en la CT catalana.

1959: Se constituye en Burgos la Hermandad Nacional de Antiguos Combatientes de los Tercios de Requetés.

1960: Aparece la revista Montejurra. Valiente es nombrado nuevo Delegado Regio.

1961: La revista Azada y Asta de la AET se posiciona a favor de una Monarquía Socialista. El acto de Montejurra de este año llega a superar los 50 mil asistentes.

1962: Se produce la escisión de los grupos ultraderechistas instalados dentro del Carlismo desde la II Republica, liderados por Zamanillo y Elías de Tejada.

1963: Fundación en Murcia del Movimiento Obrero Tradicionalista (MOT).

1964: La Secretaria Nacional de la AET pública un “Esquema Doctrinal”, el primero de una larga serie de trabajos para actualizar la doctrina carlista. II Congreso del MOT en Madrid. Se inician en Cabo de Palos (Cartagena) los cursillos de formación para carlistas, organizados por el MOT. Homenaje de la AET vasca a Unamuno.

1965: Fundación de los Grupos de Acción Carlista (GAC) como reacción a la represión de la dictadura franquista. III Congreso del MOT en Madrid.

1966: En el Congreso Carlista, la línea de Valiente es derrotada. A partir de esta asamblea muchas Juntas dejaran de denominarse “Juntas de la CT” para pasar a ser denominadas “Juntas del Carlismo”. Se constituye en Zaragoza la editorial carlista SUCCVM.

1967: La revista regionalista Esfuerzo Común de Aragón se posiciona a favor del Carlismo. Se presentan candidatos carlistas al Tercio Familiar de las Cortes, único espacio del régimen político en el que hay elección popular. Serán los más votados en Navarra y Guipúzcoa.

1968: Cese de Valiente como Delegado Regio. Juan José Palomino es nombrado Presidente de la nueva Junta Suprema. Palomino declara a la prensa con motivo del acto de Montejurra: En cada momento histórico, nosotros hemos estado en vanguardia para reclamar lo que es de justicia para el Pueblo. Y hoy, el pueblo quiere soluciones concretas y modernas a los problemas de hoy. En el momento actual la oligarquía quiere prevalecer sobre el Pueblo, y el Carlismo, con su dinastía y su pueblo, da la cara como siempre lo ha hecho. El Gobierno expulsa de España a la familia Borbón Parma.

1969: Después del acto de Montejurra,  5 mil jóvenes carlistas se concentran en Estella y queman públicamente un retrato de Franco, tras lo cual se producen fuertes enfrentamientos con las fuerzas de orden público que terminan con centenares de detenidos. La prensa extranjera lo define como el acto antifranquista más violento desde la guerra Civil.

1970: Los propietarios legales de El Pensamiento Navarro tras enfrentarse a su autentico propietario, la Junta Regional de Navarra, son expulsados del Carlismo. En el Congreso del Pueblo Carlista reunido en Arbonne (Francia) el integrismo es derrotado y se hacen oficiales a nivel de partido los frutos de la renovación ideológica llevada a cabo por el ala progresista del Carlismo.

1971: El Congreso del Pueblo Carlista decide abandonar “Comunión Tradicionalista” (CT) como denominación oficial del partido y recuperar la histórica de “Partido Carlista” (PC). La Junta Suprema es disuelta y se crea una nueva “Secretaria General” dirigida por José María de Zavala. Valiente es expulsado del Partido Carlista. El Partido Carlista entra en la recién fundada Asamblea de Catalunya, que reúne a toda la oposición democrática catalana.

1972: Consejo de Guerra en Santander contra cinco militantes de los GAC. El Partido Carlista define su proyecto de sociedad como Socialismo Autogestionario.

1975: D. Javier I abdica en su hijo D. Carlos Hugo I . La Hermandad Nacional de Antiguos Combatientes de los Tercios de Requetes y el Partido Carlista reconocen como Rey a D. Carlos Hugo.

1976: A D. Carlos Hugo I se le prohíbe la entrada en España en Barajas a pesar de las promesas de apertura del Gobierno. Comandos paramilitares ultraderechistas vinculados a redes terroristas internacionales, actúan contra los carlistas en Montejurra, con el apoyo financiero y organizativo del Gobierno.

1977: El Gobierno de Suárez se niega a legalizar al Partido Carlista, impidiéndole participar en las llamadas “primeras elecciones democráticas”.  

1978: La dirección federal del PC a pesar del descontento de gran parte de las bases, pide un “SI” critico en el referéndum de la Constitución. Como nefasta consecuencia de esta decisión se produce el traslado de una parte importante de la base social del Carlismo hacia las izquierdas nacionalistas.

1979: El Congreso del Partido Carlista elige como nuevo Secretario General Federal a Mariano Zufía, teniente de alcalde de Pamplona y miembro del Parlamento Navarro. Fracaso del Partido Carlista en las elecciones generales, tras el cual entra en un proceso de descomposición.

1983: El Congreso del Partido Carlista elige como nuevo Secretario General Federal a Enrique Cordero.

1986: El Partido Carlista participa en la fundación de Izquierda Unida y pide el NO en el referéndum de la OTAN.

1987: El Congreso del Partido Carlista elige como nuevo Secretario General Federal a Juan Francisco Martín de Aguilera y decide la salida del Partido Carlista de Izquierda Unida.

1999: Aparece El Federal, nuevo portavoz del Partido Carlista.

2000: El Congreso del Partido Carlista elige como nuevo Secretario General a Evarist Olcina.

2003: El Partido Carlista participa activamente en la oposición a la invasión de Iraq.

2005: El Partido Carlista pide el NO en el referéndum de la Constitución Europea .

EL CARLISMO, UNA FUERZA ECOLOGISTA

EL CARLISMO, UNA FUERZA ECOLOGISTA

El origen del Carlismo radica, como es sabido, en la sublevación, en 1833, del campesinado de los pueblos hispanos, (entonces sector mayoritario de la población), contra la imposición del liberalismo que, de un plumazo, aniquilaba la organización socio­económica de aquellas comunidades, sus expresiones ideológicas y culturales, de las que la religión era columna vertebral, y sus libertades forales, allá donde hubieran podido ser conservadas. No se trató pues, como interesadamente se ha querido hacer creer, de una lucha por que reinase tal o cual personaje, sino de las clases populares en defensa de sus intereses contra la burguesía.

Estas comunidades habían desarrollado, a lo largo de los siglos, una interacción con su medio y un estado de equilibrio que la rapacidad del liberalismo destruirá. En 1871 el diputado carlista guipuzcoano Vicente Manterola, alertaría en las Cortes de Madrid del desastre que se avecinaba al grito de ¡Don Carlos o el petróleo!, de triste actualidad en estos días de naufragios y guerras. Años después, alguien tan poco sospechoso de carlismo como Joaquín Costa, achacaba la responsabilidad de la pavorosa deforestación al "hacha desamortizadora".

Desarticulación de las bases que regían la vida del campesinado, con el consiguiente deterioro económico, éxodo rural, envejecimiento de la población, cuando no desaparición de pueblos enteros, irreparables perdidas culturales y, por supuesto, degradación ambiental, son las consecuencias de la imposición del  liberalismo.

El Carlismo hoy, fiel a su tradición comunalista, foral, popular y defensora de las identidades culturales de los pueblos, propugna la transformación de las estructuras políticas y económicas liberales, hacia otro sistema que denominamos autogestión global.

No hablamos de otra política, sino también de otra cultura, aquella cuya posibilidad de evolución fue cercenada a partir de 1833. Por eso insistiremos en que el problema del declive del Carlismo no tiene unas causas meramente políticas, sino sobre todo culturales, por lo que su resolución debe ser ante todo cultural. En otras palabras, no se trata de pergeñar bellas teorías o de ocupar tales o cuales puestos de concejales o de lo que sea, si no de dar respuesta a las exigencias de unos pueblos conscientes de sí mismos.

Dentro de esa cultura nueva y, a la vez, ancestral, la cultura ecológica ocupa un lugar fundamental. Debemos ruralizar las ciudades, para hacerlas más humanas y habitables, pero también urbanizar los pueblos, para que sus habitantes disfruten de los derechos y la calidad de vida comunes a todos los ciudadanos.

La conservación del equilibrio ecológico será la consecuencia de todo ello. Es más, es consustancial a la existencia de una democracia participativa, de un sistema autogestionario gestionado por ciudadanos responsables y protagonistas de su devenir, lejos de los sistemas liberales de partitocracia, caciquismo, politiquería y corrupción que conocemos.

De esta forma, la política ambiental no es, para nosotros, una política sectorial, como lo es para los partidos liberales, bien sean conservadores  o socialdemócratas, sino auténticamente transversal a todas las demás políticas.

 

Par otra parte, creemos que en la política ambiental, como en otros ámbitos, la educación es fundamental. En efecto, el respeto al entorno comienza en nuestras acciones cotidianas, como pueden ser el uso del agua o el tratamiento de las basuras. Por eso, tanto la solución como a los problemas globales -energéticos, de residuos, de recursos, de producción y consumo, de sostenibilidad en suma- pasa par un análisis que debe comenzar por la consideración de las necesidades de las entidades socioeconómicas y políticas mas básicas, para ir hacia las mas amplias, análisis que sólo puede resultar válido desde un planteamiento autogestionario.

Consecuentemente, no podemos más que estar en contra de los macroproyectos que, en definitiva, solo favorecen a la oligarquía de siempre, tales como los planteamientos energéticos masivos y monopolizadores, cuya punta de lanza siguen siendo las centrales nucleares, o el demencial Plan Hidrológico Nacional, del que su principal virtualidad es la de proporcionar ingentes beneficios a las empresas cementeras y de obras públicas, a costa de cercenar las posibilidades de desarrollo sostenible del Pirineo y la cuenca del Ebro.

Par tanto los Carlistas basamos nuestro programa de política ambiental en los siguientes puntos básicos.

1. Promoción universalizada de la Educación Ambiental.

2. Establecimiento de derechos y niveles ambientales a todos los niveles (doméstico, local, sectorial, municipal, etc.).

3. Análisis de necesidades ambientales a esos niveles, potenciando las soluciones locales antes que las externas (pequeñas centrales, soluciones mancomunadas, etc.), siempre en clave de solidaridad.

4. Rechazo a los macroproyectos (centrales nucleares, centrales eólicas descomunales, P.H.N., etc.)

En definitiva, propugnamos un mundo en el que el poder esté repartido entre los ciudadanos y en el que éstos sean responsables y protagonistas de su gestión.

Fernando Sánchez

¡ANTE ESTA GLOBALIZACIÓN: AUTOGESTIÓN!

Últimamente se ha agudizado mucho en nuestra sociedad  el debate sobre lo que hoy conocemos como “globalización”.

 

Los términos global y “globalización” empezaron a ser usados en las facultades económicas de Harvard, Columbia, Stanford y otras universidades de EEUU a principios de los años 80. Numerosas obras publicadas en estos centros, y la prensa económica y financiera anglosajona fue el vehículo utilizado para dar a conocer masivamente estas palabras. Existe una cierta confusión por el uso indistinto de las expresiones  “globalización” y “mundialización”, realidades que son distintas una de la otra. Al decir globalización nos referimos a la última fase del capital, que apunta a una expresión universal para mantener y aumentar sus ritmos de beneficios y ganancias, que subordina los valores humanos y la conservación del planeta  al crecimiento económico. “Mundialización” define el sentimiento de pertenencia a un mundo común, en el que estamos relacionados de una u otra manera, y al que tenemos que prestar toda nuestra atención para conservarlo en toda su riqueza y diversidad. En definitiva, hacerlo un lugar en le que la vida sea posible para todos.

 

   

Tras finalizar el periodo de crecimiento económico que se puso en marcha al acabar la II Guerra Mundial, se desató una crisis estructural del sistema que dio origen al neo-liberalismo, es decir a una nueva dominación del viejo capitalismo de siempre, que tuvo como principales exponentes a Reagan y Thatcher. El neo-liberalismo es la máxima expresión política e ideológica de la globalización, y se ha convertido en un dogma, en el modelo único en el que se inspiran todos los países capitalistas, y puesto en marcha en muchas ocasiones por gobiernos autodenominados “socialistas”.

 

El neo-liberalismo se basa en tres pilares fundamentales: la “libertad económica”, la “libertad política” y la “libertad de mercado”.

 

La “libertad económica” es entendida como la libre competencia y la supresión de las barreras aduaneras y proteccionistas, lo que conlleva la libertad de movimientos de las multinacionales para imponer en todo el mundo sus reglas. La pequeña empresa es incapaz de competir con las empresas transnacionales, que debido a su volumen y a su mayor nivel tecnológico producen más barato. Esta política hace que las empresas puedan instalarse en aquellos países que ofrecen una mano de obra y materias primas más baratas, y mayores ventajas fiscales.

 

La “libertad política” es sinónimo de democracia formal. Sólo hay sitio para quienes aceptan el sistema y las reglas de juego. Pero las medidas neo-liberales al ser implantadas en la sociedades generan rechazo y violencia, que dan lugar al nacimiento de fuerzas alternativas de oposición, que rápidamente son criminalizadas o manipuladas por gobiernos de turno, quedando marginados de la vida política oficial del país. Se busca la representación y no la participación, se subordina la política a la economía.

La “libertad de mercado” lleva en la lógica neo-liberal el desmantelamiento de los sistemas de protección social y la privatización del sector público. Cuando hay pérdidas las grandes empresas piden la ayuda del Estado, pero cuando hay beneficios se reparten entre una minoría privilegiada.

 

A la par que el fin del periodo de prosperidad económica de las posguerras, ha habido varios hechos que han logrado hacer creer a mucha gente en todo el planeta que la única salida del callejón en le que se encuentra el mundo es la globalización: el estrepitoso hundimiento de la URSS y el resto de la burocracias socialistas del Este, la revolución tecnológica, la desregulación de los movimientos internacionales del capital, la mundialización de la producción, la aparición de nuevas formas de explotación del trabajo y la apertura de las economías nacionales de los pueblos más pobres.

 

La caída de todo el bloque soviético, hizo que de horma apresurada se proclamase la imposibilidad de construir una sociedad socialista, es decir, un modelo alternativo al capitalismo. Lo que se hundió fue una burda caricatura del socialismo, pues no puede haber socialismo donde no hay JUSICIA, LIBERTAD, y DEMOCRACIA PARTICIPATIVA. Por si fuera poco en la antigua URSS y en los países del Este se ha restaurado de nuevo el capitalismo y la economía de mercado. Esta restauración se ha producido en base a distintos conflictos armados y al robo de las arcas del estado a manos de antiguos dirigentes de sus aparatos burocráticos.

 

La revolución tecnológica ha venido dada por el desarrollo de las redes informáticas y las nuevas técnicas de la información, que han hecho que nazcan nuevas ramas de la producción y nuevas mercancías. La informática, la telecomunicaciones, la microelectrónica, o la robótica -nuevas tecnologías- están presentes en la actividad económica y sus aplicaciones en la investigación, la ciencias, la salud o la comunicaciones, han modificado la cultura y la técnica de nuestra sociedad, dando lugar a sectores de producción nuevos y a productos que antes no existían. Internet juega un papel fundamental en este campo.

La desregulación de los movimientos internacionales del capital producen que el dinero tenga una libertad de acción total, como nunca jamás lo había tenido anteriormente. Los Estados nacionales son incapaces de controlar y regular por medio de sus bancos centrales los imponentes movimientos de capital, que pueden dar lugar a desestabilizar los mercados de divisas, las tasas de interés y de cambio y un largo etcétera. Han perdido el monopolio para alterar ellos mismos los mercados.

        Se busca instalar las empresas y las fábricas allí donde mayores beneficios se obtengan y más rápidamente, teniendo a numerosos países bajo la amenaza de trasladar estas industrias si se producen reivindicaciones pidiendo mejoras salariales o disminución de horas de trabajo.

La mundialización de la producción conlleva la formación de oligopolios que dominan completamente la economía mundial. Las empresas transnacionales se organizan como empresas globales para intervenir en todo el mundo y preparadas para resistir cualquier tipo de competencia. La producción se deslocaliza, y se da el caso de que de algunos productos – los automóviles por ejemplo- se fabrican las piezas en diversos países, para conseguir menos costos y más beneficios.

 

La aparición de nuevas de explotación del trabajo es debido a que ahora ya no se utiliza el modelo “taylorista” de rígida disciplina, jerarquización de responsabilidades y control de los ritmos de producción, sino que se ha pasado al modelo “toyotista”, en el que se trabaja en equipo para involucrar a los trabajadores en la marcha de la empresa, se fomenta la polivalencia del trabajador y se buscan especialistas con un nivel alto de mecanización. Si el primer modelo – a pesar de ser injusto- hacía que existiese una solidaridad hacia la empresa, el segundo, incentiva la competencia y la rivalidad entre los trabajadores.

 

La apertura de las economías nacionales de los pueblos más pobres se nos ha intentado hacer creer que serviría para que estos alcanzasen niveles parecidos  a loas de los países desarrollados, pero en realidad demuestra que esto es una falsedad. Según la ONU, en más de un centenar de países, la renta per cápita es hoy más baja que hace quince años, eso lleva a que 1.600 millones de personas vivan ahora peor que en los años 80. El abismo entre los países ricos y los pobres se ha duplicado. La realidad de la globalización es que 258 millonarios disponen de una renta anual superior a la renta conjunta del 45% de los habitantes de la tierra, 4000 millones de personas viven con menos de 2 dólares diarios, el 20% de la humanidad no tiene suficiente para comer, más de 1.500 millones de personas no disponen de agua potable, las enfermedades infecciosas continúan causando una de cada cuatro muertes en le mundo, el 50% de los niños menores de 15 años morirán de SIDA en África meridional y 400 millones de niños se ven empujados a trabajar para sobrevivir.

 

Resumiendo, podemos afirmar que la globalización neo-liberal se caracteriza por la concentración del poder y la riqueza en unas pocas manos, la movilidad del capital, la combinación de la tecnología más moderna con la mano de obra más barata y la obediencia ciega la único fin que justifica todos los medios: la obtención rápida de beneficios económicos cada vez mayores.

 

Esto implica también un proyecto ideológico, político y social, proyecto totalmente enfrentado a la filosofía tradicional del CARLISMO, por lo que tenemos que declararnos beligerantes contra la globalización neo-liberal. No se trata de corregir lo que algunos califican como excesos, hay que atacar de raíz todo este fenómeno monstruoso, que genera de manera implacable marginación, miseria y explotación para millones de seres humanos y para pueblos y naciones.

Pola soberanía alimentaria. Escontra la criminalización de la protesta social.

Pola soberanía alimentaria. Escontra la criminalización de la protesta social.

Del mediuambiente al mieualambiente
Inseguridá alimentaria
Anque tamos avezaes a sentir lo contrario, nun ye la economía la que se mundializa sinón que ye’l mundu’l que se economiza, tornando tolos valores –materiales y simbólicos– al preciu’l mercau. Los restauranes de comida basoria son más qu’un símbolu d’esti procesu, ya que les sos práutiques tan estendíes per tol sistema agroalimentariu.
L’alimentación y la tierra dexen de formar parte de les nueses vides, y van reducise a un meru recursu. Les semilles xenéticamente modificaes, los pesticides o los antibióticos y tranquilizantes pa’l ganáu remplazen a les práutiques tradicionales y a la producción llocal. L’alimentación dexa de ser un drechu pa ser un riesgu, una fonte d’inseguridá. El mediuambiente ye sustituíu pol mieu al ambiente. Les presones que trabayen la tierra son represaliaes por reivindicar los sos drechos, que son los nuesos.
Desixir la soberanía alimentaria ye la única alternativa al esmantelamientu del mundu rural –incluyíu l’asturianu–, asina como la garantía de la supervivencia de millones de persones nel mundu.

Lo que la sonrisa escuende
McDonalización del control social

Pero na continuidá d’esti modelu tamién son fundamentales los mecanismos de control. Per un llau, tamos sistemáticamente bombardeaes pola publicidá, na que neños y neñes son munches vegaes el reclamu. La so imaxe ye perimportante pa potenciar un consumu que nun correspuende coles nueses necesidaes. Poro, quienes denunciamos la McBasoria somos multaes por repartir unos panfletos o pone-yos unes pegadielles.
Per otru llau, ye necesario afitar el control de la mano d’obra y de la clientela. La precariedá y los mecanismos de disciplinamientu indireutu son parte del secretu. Les trabayaores nun tienen drechos sindicales, mientres que les consumidores acaben siendo mano d’obra gratuita: recoyida de les bandexes al finar la consumición; seleición de los productos nos supermercaos, etc.


Comida basoria, trabayu basoria, vida basoria
L’Estau de Malestar

L’Estáu xuega un papel cimeru a la hora de sofitar esti modelu. Énte los problemes sociales que vivimos n’Asturies, l’Estáu empéñase n’amenorgar la xusticia al drechu, el drechu a un conxuntu de normes y éstes a un llistáu de sanciones. La despolitización ye l’oxetivu d’esta estratexa. Asina, paez que nun somos condenaes por oponenos a la comida basoria, sinón por nun cumplir colos procedimientos formales pa convocar un manifestamientu na cai.
Frente a la inseguridá social que sofrimos (paru, precariedá, emigración...) l’Estáu respuende cola xeneralización de la videovixilancia o l’aumentu de places de policía. El discursu de la seguridá ciudadana ye la única fonte de lexitimidá pa un Estau que nin quier ni pue iguar tolos demás problemes.

¿Un puñu ensin brazu?
Normalización de la represión n’Asturies

Procedimientu xudicial escontra los trabayaores del seutor naval, específicamente escontra Candido G. Carnero y Juan Manuel M. Morala, con pedimientos yá non solo de multes sinón tamién de penes de cárcele. Concentración facista en Cangues d’Onís, autorizada pol Delegáu del gobiernu español n’Asturies, con prevocación policial y carga escontra la concentración antifacista, con resultáu de 14 deteníes y un total de 22 presones imputaes. Aplicación de la Llei antiterrorista a un militante independentista, con filtración policial a la prensa de semeya y datos presonales del deteníu, rellacionándolu con toes y cauna de les esplosiones ensin esclariar nos llares de partíos y sindicatos españoles ocurríes n’Asturies de magar el 2000 fasta agora, con campaña mediática de criminalización. Multes a 12 presones que se manifestaren pacíficamente nun actu de protesta escontra l’aplicación de la Llei Antiterrorista a F.G.R. Multes a delles organizaciones por pegar cartelos convocando un manifestamientu autorizáu. Activistes multaos por faer pintaes en Corvera. Actuación xudicial escontra los pescaores de L.luarca que se movilizaron escontra l’esfarrapamientu marítimu que suponen los bolos gallegos. Seguimientos policiales y pinchazos telefónicos a xente d’estremaos movimientos sociales, políticos y sindicales. Campañes municipales de descartelización y d’esborriáu de muriales y pintaes, siempres que se traten de temes políticos en Xixón, Mieres, etc. Ganaeros de Porrúa pendientes de xuiciu por dar una cencerrada al presidente del “Principado”. Militantes independentistes deteníos ya identificaos a los que se-yos secuestra’l material de propaganda (Llangréu). Multes por participar n’una concentración pacífica n’ Uviéu pola soberanía alimentaria (que diba faciéndose per 9 años ensin dengún problema). Descomanada carga policial escontra una concentración de trabayaores d’IZAR demientres la inauguración del acuariu xixonés....
Paecen custiones estremaes, pero son lo mesmo. Falamos d’un procesu represivu que respuende a una política de criminalización cola que l’Estáu español da rempuesta a los estremaos conflictos sociales y políticos que carecemos n’Asturies.
Una ofensiva antidemocrática que tien un responsable políticu: Antonio Trevín Lomban, Delegáu del gobiernu español y miembru de la FSA, y un gobiernu del “Principado” (PSOE-IU) que non solo nun custiona’l vergoñante tutelaxe que supón esta figura de Delegáu, sinón que da por bona la política represiva que práutica.

Porque atalantamos qu’esto nun pue permitise, y que frente a ello les rempuestes tienen de dir acullá de los casos concretos y puntuales, fáese pernecesario trabayar a comuña la represión n’Asturies. Y eso ye lo que dende Calecer vos proponemos: un espaciu dende’l que poder, toes y toos xuntos, trabayar escontra la represión y les sos causes.

Calecer (Coleutivu asturianu escontra la represión y poles llibertaes)

Un apunte histórico sobre "La Regenta" de Clarín

Carlos Albéniz.

 

Lo que hoy algunos llaman "cultura española" es un invento de los intelectuales liberales que, a lo largo de los siglos XIX y XX, desmantelaron las culturas tradicionales de las Españas para imponer un engendro aculturizador que apuntalase un sistema económico injusto.

 

Sirva como ejemplo un pasaje de la, por otra parte excelente, citada novela de Leopoldo Alas "Clarín". Uno de sus personajes es Don Francisco de Asís Carraspique, a quien se presenta como "uno de los individuos más importantes de la Junta Carlista de Vetusta", de quien alguien dice que aunque es millonario vive como un miserable. Abundando en esa opinión, se le reprocha haber permitido que una de sus hijas, que había profesado en un convento, se esté muriendo de tísis, por la "humedad e inmundicia" del convento, al que se califica como "pocilga". Otro personaje, el médico Don Robustiano, declara que "ya existen conventos que los construyan en condiciones higiénicas". Alas define la religiosidad de Carraspique como "sincera y profunda" reconociendo que constituía en él "toda una virtud".

 

¿Quiénes eran para Leopoldo Alas los carlistas? Además de Carraspique y sus hijas aparecen en las páginas de "La Regenta", "trabajadores carlistas" que al Magistral, Don Fermín de Pas "respetaban por sacerdote, pero le temían por rico". También dentro del "populacho madrugador" de "canteros, albañiles, zapateros y armeros carlistas".

 

La hija de Carraspique muere de tuberculosis en el convento. El periódico liberal "El Alerta" proclama, probablemente con razón, que la pérdida es debida a "la falta de condiciones higiénicas del edificio miserable que habitan las Salesas" aprovechando para arrimar el ascua a su sardina política.

 

No sé si a Clarín se le pasaría por alto un detalle o quiso que sus lectores lo intuyesen. La tuberculosis, en ese tramo final del siglo XIX en el que transcurre "La Regenta", asolaba los míseros hogares de los obreros. Aquellos obreros, campesinos desgajados del campo por las desamortizaciones, para enriquecer a la burguesía liberal, sucumbían a la enfermedad hacinados en sórdidos habitáculos, tras agotadoras jornadas de trabajo. Rosa Carraspique vivía como esos trabajadores, con lo cual no hacia sino ser consecuente con el Evangelio. Como era consecuente su padre, Don Francisco de Asís, de quien se dice que vivía como un miserable a pesar de su dinero, hecho que se califica de avaricia. Pero también se afirma que "era el mayor contribuyente que tenía en la provincia la soberanía subrepticia de don Carlos VII". El señor Carraspique vivía, en opinión de los burgueses de Vetusta, como un miserable, es decir como el populacho, como los trabajadores carlistas y no carlistas.

Acebal, el Príncipe de los Poetes Asturianos

Acebal, el Príncipe de los Poetes Asturianos

Xuan María Acebal, consideráu yá nel so tiempu "Príncipe de los poetes asturianos", da nome al Premiu de Poesía qu’añalmente convoca la Conseyería de Cultura del Principáu d’Asturies y que nesta última edición, tres quedar ermu nes dos anteriores, foi pal poemariu "Les llingües de la hidra" de Xabiero Cayarga


Xuan María Acebal


Xuan María Acebal nació n’Uviéu en 1815, ciudá na que fixo los estudios de llatín colos Padres Benedictinos y d’Humanidaes y Filosofía nel Colexu San Isidro de Madrid, perteneciente a la Compañía de Xesús. La estancia d’Acebal en Madrid foi d’unos dos años, pola mor de la matanza de selce relixosos del so colexu en xunetu de 1834 y el posterior esiliu de la Compañía de Xesús, llueñe d’España. De vuelta p’Asturies, a comuña col so hermanu Francisco, dedícase a facer trabayos de mecánica, asina como de fierro, cobre y latón, cuasi toos ellos de calter artísticu. Cunténse ente otros, el reló de la Universidá d’Uviéu y la verxa de bronce que zarra la capiella mayor de la Catedral. Los dos hermanos tamién fundaríen la panadería El Molinón, con una maquinaria abondo moderna pal so tiempu.

Acebal sentíase atraíu pola pintura y la escultura, y dacuando tien modelao bustos de los sos amigos inda que nunca se fuera a atopar dengún d’ellos.

El poeta casa a finales de los cuarenta con Xuana López-Cuervo Guisasola, descendiente d’un comerciante de la cai San Francisco, y tien una fía a la que llamaríen Marcelina, que casaría mui nueva con Guillermo Estrada y Villaverde, gran amigu d’Acebal y xefe políticu del carlismu n’Asturies.

Pesie al so calter artísticu, Acebal nun llevó una vida pública notoria. Sábese que tenía un fondu sentimientu relixosu, lo que lu va llevar a militar del llau de los carlistes nos conflictos de la dómina. Esti fechu trixo como consecuencia’l so esiliu a Francia pola mor de la revuelta entamada polos carlistes ente 1872 y 1876. De vuelta p’Asturies tres del esiliu en Bayona tien de dedicase a los negocios familiares.

Nestos postreros años de la so vida sigue calteniendo les sos creencies relixoses, siendo miembru destacáu de les Conferencies de San Vicente de Paul. Al cuidáu de la familia muerre n’Uviéu’l 16 de febreru de 1895.

Acebal foi un poeta de producción muncho más pequeña que la del so contemporaneu Tiadoro Cuesta, y asoleyada, namás qu’en parte, na prensa asturiana. De toles maneres, pol so rigor llingüísticu y altor lliterariu, foi consideráu «Príncipe de los poetes asturianos», inda que la so obra nun se recoyó en llibru hasta 1925, de la qu’Enrique García Rendueles inxerta en «Los nuevos bablistas» seis poemes y dos traducciones d’Horacio.

El que Xuan María Acebal fuere llamáu «Príncipe de los poetes asturianos» nel so tiempu ye un fechu bien relevante que demuestra’l bon facer del autor y la bona consideranza que yá tenía daquella. Pue afirmase que foi’l primer autor en llingua asturiana que frayó’l tópicu del campesín que narra fechos por él vistos. Per otru llau, dende Antón de Marirreguera nel sieglu XVII la poesía yera de calter descriptivu o narrativu y va ser Acebal el primeru que la fadrá dafechamente llírica. Lo que-y dio fama a esti autor foi’l so llabor poéticu, a pesar de nun ser un escritor que dexara una obra mui amplia.

Hasta la fecha lo que se tien catalogao son once poemes asturianos, trés traducciones d’Horacio, cuatro poemes n’español y ún n’italianu.

La edición definitiva de la obra d’Acebal faila en 1995 Antón García, con motivu’l centenariu del poeta, cuando se-y dedica la Selmana de les Lletres Asturianes. Recuéyense nella tolos poemes d’Acebal de los que se tien noticia.

El primer poema que se-y conoz ye de 1858, «A so Maxestá la reina doña Sabel segunda», onde empieza faciendo una descripción del viaxe per Uviéu de la reina nel branu de 1858, acompañada del home, el Príncipe d’Asís, y del Príncipe d’Asturies, más tarde Alfonso XII. Na última parte d’esti llargu poema’l personaxe que fala ye Pelayo, el rei asturianu, que se quexa del abandonu nel que lu tienen los asturianos y qu’aconseya al príncipe Alfonso dende’l puntu de vista del qu’entama una llinia sucesoria que va terminar nesi nenu. Enllaza con una llarga y curiosa tradición de lliteratura escrita n’asturianu que festexa diversos acontecimientos rellacionaos cola familia real española.

En 1872 gana’l premiu pa trabayos en bable nel Certame organizáu pola Mocedá Obrera Católica, col poema tituláu «A María Inmaculada», ún de los primeros poemes relixosos asturianos, xunto con otros escritos por Cuesta y por Fernández de Castro. Esti poema supón un cambiu importante na perspectiva autor-receptor de la lliteratura asturiana. Na mayor parte de los poemes escritos hasta entóncenes l’autor nun suel espresar el so sentimientu más íntimu, nun siendo que se trate de ponderar la vida de l’aldea. Lo que solemos topar ye la diferencia autor/personaxe, poniendo aquél en boca d’ésti una serie de tópicos que se repitíen d’unos escritores a otros, formando una verdadera tradición, na que poques veces apuntaba la espresión sincera del sentimientu del poeta. Nesti casu’l poema enteru ta construyíu dende la fe y dende’l dolimientu del autor.

Pero la mayor parte de la obra d’Acebal, la más importante, escríbela en volviendo del esiliu, en 1878. En xunu fai la primer traducción d’Horacio, «Vitae rusticae laudes», en xunetu fecha «Cantar y más cantar», n’ochobre «El amor del hogar» y «¡Probe madre!», n’avientu «La Fonte de Fascura» y «Arreglu de cuentes».

En xineru de 1881 publica la segunda traducción d’Horacio, «Maecenas atavis». Nun vuelve a editar n’asturianu hasta finales de 1894, en que publica «Refugium peccatorum». La so obra n’asturianu complétase con un poema publicáu nuna fueya volandiega ensin fecha, «A María», y con una traducción más d’Horacio, «A Llidia».

«Cantar y más cantar» ye un llargu poema nel que se describe nuna primer parte, dende’l centru d’Asturies y a pincelaes, el país asturianu. Depués el poeta desciende a cantar la riqueza natural, pa centrase más tarde na vida de los homes y muyeres. El poema termina bruscamente col cantar del cura nos entierros, zarrando asi’l ciclu la vida. Esta composición foi’l poema más veces impresu de la historia de la lliteratura asturiana, lo que contradiz sobradamente la idea xeneralizada de qu’Acebal yera un poeta cultu y difícil que nun entiende’l pueblu.

«El amor del hogar» y «¡Probe madre!» traten el problema de la emigración. Nel primeru, de quien se fala ye del propiu emigrante y de lo muncho qu’echa de menos la so casa y familia. Nel segundu, ye una madre que queda sola la que cuenta les penes de la so soledá.

«La Fonte de Fascura», en contraposición a «Cantar y más cantar», ye’l poema de lo local. La fonte de la que fala’l poeta esiste, y ye una fonte natural al pie del Antayu, nel conceyu de Parres. «Arreglu de cuentes» ye l’únicu poema humorísticu del poeta uvieín, y el so humor estrémase bien del qu’aveza a difundir la lliteratura asturiana.

Los otros dos poemes d’Acebal, «A María» y «Refugium peccatorum», inciden na temática relixosa. El primeru ye otra vuelta un cantu a la virxe, escritu enantes de 1887 y, inda que impresu nuna fueya suelta ensin que conste llugar nin añu, nun se reimprimió hasta va unos pocos años. El segundu ye posiblemente’l postrer poema d’Acebal, impresu a finales de 1894, yá na víespora de la muerte del poeta. «Al niñín Jesús» y «Venite ad me et ego reficiam vos» escritos pa la obra del catecismu, apaecieron recientemente nun cuadernu manuscritu. Sobre’l primeru d’ellos hai una cierta polémica alrodiu de la so autoría. Si pa Xurde Blanco trataríase d’un poema de Manuel Fernández de Castro, amigu personal de Xuan María Acebal, p’Antón García l’autor ye’l propiu Acebal.

A toos estos hai qu’añedir cuatro en castellán, «Trébole», «A Enrique Tamberlick», «¡Qué despacio el tiempo pasa» y «Charada» y ún n’’talianu «Ricordasti, mia cara». A los qu’habría que sumar les traducciones d’Horacio al asturianu: «Vitae Rusticae Laudes», «Maecenas atavis edite regibus» y «A Llidia».

Bibliografía:

Acebal, Xuan María
Cantar y más cantar. Impresiones de Asturias. Poesía bable / Juan María Acebal. — Oviedo : [s.n.], 1911(Esc. Tip. del Hospicio Provincial). — 16 p. ; 22 cm.

Acebal, Xuan María
Obra poética / Xuan María Acebal ; edición, prólogu y notes d’Antón García. — Uviéu : Alvízoras Llibros, 1995. — 184 p. ; 22 cm. — (Clásicos asturianos ; 1). —Bibliografía
ISBN 84-86889-30-8

“Acebal y Gutiérrez, Juan María”, en: Gran Enciclopedia Asturiana, T. I, Xixón, Silverio Cañada, 1981, p. 17.

Evaristo Baizán Rodríguez, “Espaciu poéticu asturianu en Xuan María Acebal”, Lletres asturianes, 36, 1990.

José Miguel Caso González, “La poesía de Juan María Acebal”, Lletres asturianes, II, 1982, pp. 42–51.

Carmen Díaz Castañón, “Juan Mª Acebal y Gutiérrez”, en: Literatura asturiana en bable, Salinas, Ayalga, 1980, pp. 80–81.

Antón García, “Prólogu”, en: Xuan María Acebal, Obra poética, Uviéu, Alvízoras Llibros, 1995, pp. 9–60.

Antón García, “Xuan María Acebal”, en Lliteratura asturiana nel tiempu, Uviéu, Conseyería d’Educación, Cultura, Deportes y Xuventú, 1994, pp. 67–68

Enrique García-Rendueles, “D. Juan Mª Acebal y Gutiérrez”, en: Los nuevos bablistas, Xixón, Imp. de La Reconquista, 1925, pp. 42–73.

Miguel Ramos Corrada, Sociedad y literatura bable (1839–1936), Xixón, Silverio Cañada, 1982, pp. 59–66.

Milio Rodríguez Cueto, “Tiadoru y Acebal”, en: Vistes lliteraries, Uviéu, Conseyería d’Educación, 1993, pp. 59–63.

Xuan María Acebal: (1815–1895): Cien años depués, Uviéu, Conseyería d’Educación, Cultura, Deportes y Xuventú, 1995.

Xuan Xosé Sánchez Vicente, “Cantar y más cantar : un comentariu testual”, Lletres asturianes, 36, 1990, pp. 51–57.


Autor: Redacción

 

 Lliteratu, revista cultural

 

http://www.lliteratu.com/comun.php?seccion=personaje_desarrollo&id=4

Los homes de bronce, una novela con carlistes

Los homes de bronce, una novela con carlistes

Los homes de bronce. Xandru Fernández. Ediciones Trabe, Uviéu, 2001, 340 páxines, 12€.

            Quiciabes abulte chocante al llector non avisáu l’entitular d’esti xeitu la reseña d’una novela pero ello tien el so aquél, cuidao que ye una novedá dafechu na hestoria de la lliteratura asturiana qu’ha venceyase de toes toes al procesu de cambéu de paradigma qu’entamaren los integrantes del grupu Conceyu Bable alló pelos años setenta del sieglu pasáu.

            Na lliteratura asturiana (entendiendo y defendendo por tala la escrita en llingua asturiana) anterior a talu procesu, alcontramos dellos autores con militancia carlista: Xuan María Acebal, suegru de Guillermo Estrada y poeta reconocíu na so dómina (fuere calificáu como’l “príncipe de los poetes” n’asturianu) del que de recién fomos sabedores que dalguna de les sos obres teatrales nun foi a perpasar la censura isabelina; Justo Álvarez Amandi, caderalgu de llatín y griegu na Universidá d’Uviéu que tradució parte de la obra d’Horacio al asturianu; el cura Enrique García-Rendueles, encargáu de perfacer l’antoloxía Los Nuevos Bablistas; o l’obiespu Manuel Fernández de Castro, home de sonadía por ser l’impulsor de la Obra del Catecismu n’Uviéu (onde emplegaba l’asturianu con una fin catequética) y por traducir a la llingua asturiana’l Dogma de la Inmaculada y l’Evanxeliu según San Matéu. Sicasí, nun se conoz de nengún novelista carlista (o de dalgún qu’incluyera la temática carlista) n’asturianu.

            Pa ser xustos, hai que conseñar qu’alpenes se conocen exemplos de prosa n’asturianu y menos en formatu novela. Faciendo un poco memoria, taríen los rellatos d’Enriqueta González Rubín (que tamién espublizara una novela per entregues nel periódicu El Faro Asturiano), les traducciones feches por Manuel Fernández de Castro, los cuentos de Pachín de Melás qu’ésti recoyera en Les veyures de Pinón (1909), un catecismu publicáu nel 1916, y una montonera d’artículos, cartes, diálogos y cuentos que pasu ente pasu vamos conociendo por aciu del llabor de recuperación de testos entamáu pola Academia de la Llingua Asturiana. La falta de noveles, poro, ye ablucante, y habrá qu’esperar hasta la fin de la década de los 70 del sieglu XX pa qu’escomencipie a xeneralizase la narrativa en llingua asturiana. Sicasí, tala falta, que choca col usu escritu esistente na dómina medieval (fueros, ordenances, cartes de venta, de donación...), vencéyase al procesu diglósicu que cadez la población asturianofalante y ye a esplicar la inesistencia d’una novelística asturiana, en cuantes que l’emplegu ye a llendase n’esclusiva a lo oral y a determinaos usos escritos.

            Sía como quier, magar puedan conseñase dellos escritores carlistes, la temática de calter carlista ta ausente na lliteratura asturiana escrita (non na lliteratura oral, onde se caltienen coples, cantares, cuentos, lleendes...) masque nesta sí atopemos obres onde se defende a la otra caña de los Borbones y hasta referencies a la contra del carlismu, casu de los versos que Senén Abdón Cabeza dedica al Príncipe d’Asturies y que reproduzo de siguío:

Pero si necesitara

Soldaos que los defiendan...

Bien se vio na francesada!

Y tamién en los seis años

D’esa guerra qu’entamaran

Contra de sos Maxestades

Ysi pueblu de Vizcaya

Cuando aquí farto se sabe

Que naide se soblevara.

(S.A. Cabeza, A les sos Maxestaes y Alteces (1857-1858). Uviéu, ALLA, 1997, p.27)

            Por embargu, na lliteratura castellana fecha n’Asturies sí podemos alcontrar dalguna novela carlista y con carlistes, casu de Guerra sin cuartel, del tamién carlista Ceferino Suárez Bravo. Nesta novela, que criticara enforma Clarín, ún de los protagonistes que tamién da en ser ún de los buenos, pues ye’l que ye a igualo too cuando les coses pinten mal, ye un carlista que fala n’asturianu.

            Ello ye qu’aporten los años setenta, y trés profesores (Lluis Xabel Álvarez, Xosé Lluis García Arias y Xuan Xosé Sánchez Vicente) van facese cargu de la seición Conceyu Bable na revista Asturias Semanal, onde una de les señes d’identidá va ser l’emplegu prosísticu y normal de la llingua asturiana. Tala seición va dar en ser l’orixe del grupu Conceyu Bable y de tou un movimientu asturianista respeuto del que’l carlismu tuvo ayenu hasta apocayá. Conceyu Bable nun sólo defendía que los asturianofalantes ficieran un usu normal del so idioma tomando de la mesma l’espaciu públicu, sinón qu’implicó un cambéu de paradigma qu’escapaba de la subordinación ideolóxica qu’entá ye hexemónica n’Asturies (el corpus ideolóxicu conocíu como covadonguismu). Al empar apruz tou un movimientu lliterariu que, de calter tan exnovo como’l movimientu que lu crea, fai por escapar de caxellos estancos dominaos pola diglosia. Talu movimientu, apellidáu por Sánchez Vicente como’l Surdimientu, ye’l que va permitir lo qu’enxamás esistiere: una novela n’asturianu con carlistes como protagonistes. Porque eso ye, ente otres coses más, la novela que vamos reseñar darréu.

            Los homes de bronce ye una bona obra de la lliteratura asturiana que tien elementos valorables de sobra como pa llendala al fechu mentáu. El so autor, Xandru Fernández (Turón, 1970), ye profesor de Filosofía nun institutu asturianu, columnista nel selmanariu Les Noticies, y en xunto con Xosé Lluis García Arias y Xuan Xosé Sánchez Vicente ún de los ideólogos del asturianismu (ye lletrista del grupu de rock Dixebra). Xandru Fernández pasa por ser ún de los meyores prosistes n’asturianu d’anguaño, y ente la so obra hai que sorrayar títulos como El suañu de los páxaros de sable (premiu Xosefa Xovellanos y onde yá alcontramos referencies populares al carlismu), Les ruines (Ediciones Trabe, 2005) o La banda sonora del paraísu (premiu Narraciones Trabe, 2006).

            El turonés nun ye carlista pero como asturianista convencíu nun reñega de lo propio. Y ente lo propio, por versos a esgaya que lo ñeguen, ta la participación de bien d’asturianos nes carlistaes. Los homes de bronce nun ye una novela carlista, masque sía una obra con carlistes, desenvolviéndose la hestoria metanos del escenariu bélicu que se diera nes cuenques mineres d’Asturies nel sieglu XIX. Asemeyándose a les sagues norteamericanes, na novela entremécense y desenrróllense hestories d’amor y guerra, mesmo que d’amarraces familiares y de clase. La hestoria preséntase como la puesta per escrito de les hestories que cuntara un testigu de los fechos y xira alredor de les vides de Don Diego del Valle, que comanda una partida carlista, y la familia más importante de Poladura, los Martínez de la Vega. Aprucen pente la obra les hestories de fíos bastardos, la violencia de les trés guerres carlistes y los alcuentros amorosiegos ente los distintos personaxes. Metanos d’un escenariu onde lo único que-yos esmuel a los soldaos ye si’l monte va parir boines, los personaxes asítiense nun bandu o n’otru pa saldar les sos cuentes. L’autor nun dexa de facer ceguños a la Hestoria de la qu’introduz socedíos y personaxes hestóricos reales, pero lo importante d’esta obra ye que tamos énte un compendiu de la probitú humana y de la falsedá del idealismu, toos dos bien afitaos sobre’l gran suelu que ye la tradición asturiana, onde lo qu’importa daveres ye la llucha pola dominación y la posesión de les tierres.

            Sía que non, tamos énte una obra bien estructurada, áxil y que déxase lleer, poro, qu’entretién. Mas favor dalu fadríemos si entendiéremos tala novela como una obra hestórica que va enllenar el vaciu no tocante a la hestoria del carlismu n’Asturies. La lliteratura nun ye Hestoria y namás dende la mediocridá y la incapacidá podría defendese talo, y dellos aspeutos de veracidá (sobremanera no que fai a la representación del escenariu ambiental) nun han llevamos a conclusiones enquívoques. Sicasí, de la novela a cencielles podemos ser a esfrutar si lo que mos presta ye la bona lliteratura.

            Nuna obra onde vemos asoceder alcuentros y abandonos una y otra vuelta, la fin tráxica de la hestoria nun mos pue facer escaecer la épica d’unos homes de bronce (¿los carlistes?) qu’en palabres d’Hesiodo reproducíes pol autor al empiezu de la novela son aquellos que

            Vencíos poles sos propies manes, amiyaron al mofosu llar del Hades, ensin dexar un nome sobre la tierra; que, anque yeren esplandentes, tamién los descubrió la negra muerte y abandonaron pa siempres la esplandente lluz del sol.

 

RAFAEL RODRÍGUEZ VALDÉS

Articulo publicado en El Federal, nº 28