Blogia
PARTÍU CARLISTA: pola defensa de la nuesa tierra

NO A LA CONSTITUCIÓN DE LA EUROPA DEL CAPITAL Y LA GUERRA

NO A LA CONSTITUCIÓN DE LA EUROPA DEL CAPITAL Y LA GUERRA Por una Europa de los derechos sociales y de los pueblos,




La UE ha sido, por encima de cualquier retórica, un proyecto económico que ha necesitado una cierta unidad política. La UE tiene su razón de ser en la búsqueda de un mercado unificado a escala europea, para lo cual ha emprendido políticas como la liberalización de los intercambios comerciales o la creación de una infraestructura de transporte y comunicación. Pero la UE ha llegado más lejos al establecer un sistema de administración y control político y social unificados, e imponer una moneda única.

Además, la UE no sólo se explica en clave interna, otro de los objetivos de su creación es permitir a sus multinacionales y gran capital proyectarse hacia el exterior con la ganancia de potencia que se deriva de la ampliación de su mercado doméstico.

Las políticas necesarias para este gran proyecto sólo pueden llevarse a cabo a través de alguna clase de autoridad unificada, dotada de adecuados poderes e instrumentos administrativos, legislativos y judiciales, así como policiales y, en última instancia, militares. Esta fue la finalidad con la que se creó la UE a partir del Tratado de Maastricht.

Pero las bases sentadas en Maastricht no han sido suficientes para afrontar el nuevo desafío de la UE: convertirse en una superpontencia mundial. Así ya ha empezado a luchar por la hegemonía mundial con EEUU. Para ser una superpotencia la UE necesita aumentar el territorio bajo su control directo (con sus consumidores/as - trabajadores/as, materias primas e industria), lo cual explica en parte la ampliación al Este. Además, una superpotencia tiene que ser un poder político y militar de primer orden. Estas son las dos facetas fundamentales que se intentan abordar en el proyecto de Constitución: sentar las bases del reparto de poder interno para que las decisiones sean más ágiles dando más poder a los países centrales, y avanzar definitivamente hacia la creación de un poder militar que respalde al euro (con la férrea oposición de EEUU). Además de consagrar una UE neoliberal.

Por lo anterior, rechazamos el proyecto de Constitución Europea porque limita de forma importante los derechos civiles, nacionales, sociales y políticos y representa un retroceso en relación a las legislaciones (ya lo suficiente limitadas) vigentes en los estados que integran la Unión. Es una Constitución neoliberal, militarista e imperialista, que consagra la Europa de los Estados negando el derecho de autodeterminación, que refuerza la desigualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres, y que mantiene un modelo de desarrollo que destruye el medio.

Nosotr@s que queremos otra Europa, la Europa de los trabajadores y de los pueblos, de los derechos sociales, de las libertades, democrática, solidaria, pacífica, no xenófoba y ecológicamente sostenible. Rechazamos este proyecto Constitucional por como se ha hecho, por lo que dice y por lo que supone de intento de hacer de la UE una superpotencia económica, política y militar.

Denunciamos que el proceso de elaboración del borrador de la Constitución:

- No se ha hecho en colaboración con la sociedad civil, a la que ni se le ha consultado ni siquiera informado. Todo lo contrario de un proceso constituyente expresión de la soberanía de los pueblos.

- Todo el secretismo que han mantenido respecto a los ciudadanos se ha convertido en comunicación fluida y coordinación con los lobbys empresariales con sede en Bruselas.

- Sólo en algunos países se someterá a Referéndum, y en la mayoría este resultado no será vinculante. Este será el caso del Estado español, dónde, si se ratifica en el Referéndum a celebrar el 20 de Febrero de 2.005, será sólo a nivel simbólico.

- Es prácticamente irreformable porque un solo país tendrá derecho a vetar la decisión de los otros veinticuatro. Este sistema no busca mayorías cualificadas sino minorías de bloqueo.

Qué dice y qué no dice el proyecto de Constitución Europea:

1. Un proyecto militar

El proyecto de CE apuesta a mantener una política de exteriores y seguridad común que los países tienen que apoyar de forma activa y sin reservas. Crea la Agencia Europea de Armamento y afirma que cada país se compromete a mejorar progresivamente sus capacidades militares, asegura que los estados de la Unión quedan integrados en la OTAN y aprueba los ataques preventivos. Se legalizan las declaraciones de guerra por parte de la Unión. Las acciones armadas precederán las explicaciones, aunque se afirme retóricamente que se enmarca en la ONU: Se informará inmediatamente al Consejo de Seguridad y las Naciones Unidas de cualquiera agresión armada y de las medidas que se han adoptado para hacerle frente.

La cláusula “de solidaridad” entre estados habla de prevenir el terrorismo en los territorios de los estados miembros y de evaluar periódicamente los riesgos que amenazan la Unión, sin definir en caso alguno el término terrorismo ni explicar cuál sería el ámbito de actuación siguiendo la doctrina de la "cruzada contra el mal" de George Bush.

Se consagran la policía interna Europol y la fiscalía Eurojust que refuerzan el control policial y la represión.

Así esta política de represión preventiva contenida en el ámbito de la seguridad, extiende la desconfianza y el temor a las poblaciones anulando en la práctica el derecho de asilo y refugio.
Para todas aquellas personas que estamos en contra de la guerra y proponemos la renuncia definitiva e incondicional del uso de las fuerzas armadas como instrumento político, la CE sólo nos ofrece un modelo militarista.


2. Unos derechos sociales a la baja

El articulado no garantiza de ninguna forma el cumplimiento de los derechos sociales. Además iguala los derechos sociales de l@s europe@s a los niveles de los países dónde estos están más desprotegidos.

En ningún caso se establecen los mecanismos coactivos que obliguen a los estados al cumplimiento de los derechos sociales. Hay derechos, como el derecho a la salud, el derecho a la vivienda o el derecho a un salario suficiente que ni se mencionan, y otros derechos aparecen devaluados por una redacción interesada. Así en el texto aparece:

- Derecho a trabajar en condiciones justas y equitativas. No si indica claramente que toda persona tiene derecho a un empleo digno y estable.

- El derecho de los jóvenes a ser protegidos de la explotación económica y del derecho de las mujeres a ser protegidas del despido por razón de embarazo. "Proteger" no significa ni garantizar ni prohibir.

- El derecho de huelga sólo en negociaciones colectivas y limitada a las leyes restrictivas de cada país, esto dificulta la convocatoria de la huelga general europea.

- El derecho al acceso a los servicios económicos de interés general, que hasta ahora se llamaban “servicios públicos”, y que podrán ser privatizados libremente por el gobierno de cada país. Por lo tanto, nos podemos ir despidiendo de las políticas sociales con respecto a educación, sanidad, servicios a las personas, pensiones de vejez y de invalidez y la posibilidad de acceder a una vivienda.

- No se reconoce el derecho a disfrutar de un medio ambiente limpio por todos los habitantes de la Unión. En su lugar sólo existe una vaga referencia al desarrollo sostenible supeditado a la insostenible competitividad.

- El proyecto de Constitución no permite a los pueblos de Europa decidir libremente su futuro porque no recoge ni el derecho democrático a la autodeterminación, ni el derecho a la unidad territorial de las naciones sin estado, puesto que ni siquiera las reconoce, y perpetúa las fronteras estatales vigentes. Sólo nos podremos dirigir a las cinco instituciones europeas en las 21 lenguas estatales, entre las cuales no se incluyen el catalán, euskera, gallego... de manera que no permite el uso de la lengua propia. Tampoco dedica ningún esfuerzo a proteger los derechos jurídicos, culturales y lingüísticos de las naciones.

"A cambio" permite el cierre patronal (lockout) por parte de los empresarios, las deslocalizaciones, etc... garantizando la impunidad de las multinacionales, como ya estamos padeciendo.

Además la Constitución se encarga de consagrar el derecho a la propiedad privada por encima de los derechos sociales. El único sistema económico permitido será la economía de mercado de abierta y libre competencia, y pervivirán las desigualdades de presupuesto, servicios y salarios entre los países europeos puesto que el sistema de seguridad social será a gusto de cada país. Cabe añadir que se considera la especulación económica un valor en sí misma, porque los capitales podrán circular libremente, siendo imposible aplicarles ni la tasa Tobin ni ninguna otra.

La CE propone una política de déficit cero que imposibilita el desarrollo de políticas sociales y el pleno empleo. Acuerda también obedecer los dictados de la Organización Mundial del Comercio y apuesta por un modelo energético claramente insostenible al propugnar un mercado único de la energía y una deslocalización de la producción y el consumo.

El Banco Central Europeo (BCE) seguirá sin estar controlado por el poder político. Su importancia es capital ya que, aparte de ser el único autorizado a emitir euros, controlará la tasa de interés. El BCE y el sistema de bancos centrales, constituyen una organización jerárquica con poderes ejecutivos, legislativos y la facultad de imponer sanciones, exentos de cualquiera control democrático.

3. Un modelo antidemocrático

- Sólo el Parlamento, una de las 5 instituciones que forman la Unión Europea, se elegirá por sufragio universal directo. Las otros cuatro se votarán por delegación donde le peso de los países centrales de la UE será fundamental. Esto supone un alejamiento en la consecución de sociedades que se gobiernen mediante democracia participativa.

- No se sabrá qué vota el/la delegado/da y por lo tanto no se le podrá pedir cuentas.

- En la práctica el Parlamento europeo no tiene casi capacidad legislativa y está excluido de la política exterior, el resultado es una perversión del sistema democrático. La Comisión Europea, pese a ser escogida de forma no democrática, podrá hacer propuestas legislativas y su presidente tendrá las funciones propias de un régimen presidencialista. (habría que resaltar preferentemente al Consejo que es que quien tiene más poder)

- No se puede desconocer la transformación acaecidas en el conjunto de los países europeos que ya no son los aquellos emisores de mano de obra, por el contrario, mayoritariamente son receptores de miles de personas, una inmigración desesperada que se enfrenta a legislaciones restrictivas que obstaculizan la libre incorporación a las sociedades europeas, y aquell@s ciudadan@s extracomunitari@s que acceden a los beneficios de la regularización, constituyen la mano de obra semi-esclava –cuando no esclava- de la que se alimentan diversos y considerables sectores de la economía. Así se fomenta la xenofobia con una nueva categoría inferior de ciudadano residente de larga duración no comunitario. A estas personas no comunitarias se les niegan casi todos los derechos. Además, las fronteras europeas estarán organizadamente vigiladas: la Europa fortaleza será un hecho.
Por todo lo que hemos dicho queda claro que nos jugamos el futuro. ¡La Constitución Europea es un tratado para legitimar los intereses del gran capital contrarios a los de la mayoría de los pueblos de Europa y del mundo!
Es por ello que las ciudadanas y ciudadanos que vivimos y trabajamos en el continente europeo pretendemos mediante la cooperación y la solidaridad, la creación de la riqueza social destinada a la satisfacción de las necesidades sociales, y, reafirmamos nuestro anhelo de vivir en paz, en libertad, con justicia, protegiendo el medio ambiente, potenciando la diversidad y multiplicidad conformando una democracia directa de mujeres y hombres libres.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

0 comentarios

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres