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Xicu Ariza
Yá pasó’l 7 de xunu y la resaca eleutoral vien mui dura pa toos aquellos que vivimos, pensamos y actuamos naguando por unes polítiques alternatives a les que’l circu mediáticu y la clase política mos quieren vender día sí y día tamién.
La finada campaña eleutoral bien pudo ser n’Asturies el guión d’una traxicomedia onde nun faltó de ná y sobraron demasiaes coses. Quiciabes nesti país préstanos abondo “La vida de Bryan” con eso del Frente Popular de Judea y el Frente Judaíco Popular, pero les comedies meyor dexales nel cine porque mos vienen enriba los thrillers psicolóxicos.
Los resultaos eleutorales fueron l’ensayu xeneral de lo que va llegar: mayor avance de les polítiques conservadores y neolliberales, retrocesu de los drechos de los trabayaores, más homexeneidá nel discursu dominante, desencantu social xeneral pa cola política, negación de les señes d’indentidá de los pueblos…. Toos somos conscientes d’ello; ye hora de dexar de caleyar a cuatro pates pa entamar a dar pasos eficaces que planteen una rempuesta madura al diluviu que mos vien enriba.
Munchos fueron los ciberalderiques plantegaos a lo llargu d’esta campaña sobre una obsesiva xuntanza. Munches les actuaciones qu’echaben per tierra eses reflexones. Pero al marxen del pasáu y mirado al futuru ye necesariu qu’esta resaca eleutoral mos lleve por nuevos caminos estratéxicos y d’actuación.
Partamos de los fechos y de la realidá. El pueblu y la izquierda asturiana nun ye mayoritariamente nacionalista. Poco sumaríen dos sigles si nun esiste una conciencia nacional ente la izquierda y la población. Pero más se podría facer si, adaptándonos a la realidá sociopolítica d’Asturies, sumárase la fuercia d’esi movimientu obreru asturianu combativu y los sos ámbitos d’aición; una izquierda crítica desencantada condenada tamién al “guetu” si
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El siguiente texto corresponde con el cuaderno nº 125 de la colección "Cristianisme i justicia" de la Fundación Lluís Espinal. El autor, Josep Vives, es miembro de Cristianisme i Justícia. Profesor emérito de la Facultad de Teología de Catalunya. Profesor del Institut de Teologia Fonamental. 1. EL BRILLO CEGADOR DE LA ILUSTRACIÓN Se suele decir que vivimos en una sociedad secularizada, es decir, en una sociedad en la que las pautas generales de comportamiento ya no vienen determinadas por las convicciones religiosas de sus miembros. (... continúa)
Multilinguismo"En ocasiones no es caprichoso reparar en el origen de una tradición. El modelo político-económico de la “comunidad indígena” (como la que nos acogió en febrero-marzo de 2006: la oaxaqueña Juquila Vijanos), combatido hoy por la administración estatal y federal de México, como quiere el neo-liberalismo dominante, combatido en esencia por contrariar pujantes intereses capitalistas."
Homenaje lateral al CIPO-RFM, organización indígena libertaria.
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Andrei Tarkovsy hizo decir al protagonista de su película “El sacrificio” unas frases muy bellas en su aparente paradoja, que subrayan el circunstancial valor transformador del inmovilismo, la eventualidad de que también la tradición pueda revestirse de un potencial revolucionario:
“Sabes, algunas veces me digo a mí mismo que, si cada día, exactamente a la misma hora, realizara el mismo acto siempre, como un ritual, inmutable, sistemático, cada día a la misma hora, el mundo cambiaría. Sí, algo cambiaría, ¡a la fuerza!”
La Modernidad puede verse, de hecho Henri Lefebvre quiso verla así, como un “rodillo compresor”, un rodillo que oprime y aplasta la alteridad. Donde subsiste una peculiar especie de lo no-moderno, a un tiempo pre-moderna y anti-moderna, resistencia pos-moderna grávida de un futuro impensado, palpita también una forma de diferencia que el poder teme y persigue: no son “modernas”, por ejemplo, las Comunidades indígenas “en Usos y Costumbres” que persisten en varios estados de México; se apegan, de hecho, a unos valores y unas formas de organización “tradicionales” contra los que se dispone en nuestro tiempo el rodillo homogeneizador del Capitalismo tardío.
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No toda tradición es peligrosa de cara al orden social general, por supuesto. Cuando el presente puede ver en el pasado su “germen”, astillas proféticas, lo que “era” antes de “ser”, la tradición correspondiente se empolva y conserva, se mima, se cuida, se nos enseña a amarla como a una madre, a perdonarle sus inevitables caducidades, a venerar su sabia vejez –el grueso de los científicos sociales, en el olvido del anti-historicismo nietzscheano, ha hecho de esta sacralización la médula de su oficio. Pero cuando el presente tropieza con un pasado que apuntaba en otra dirección, donde no reconoce semillas de su ser, un pasado sin re

Manifiesto de ACA
Este manifiesto, al que se acogen entidades, colectivos y particulares, tiene como objetivos, de una parte, impulsar desde la sociedad civil el combate contra la especulación urbanística y la corrupción administrativa ligada a los desarrollos edificatorios, y de otra, promover el uso racional de los recursos naturales y el mantenimiento del paisaje ligado a los usos tradicionales del suelo; el respeto a los derechos individuales de los propietarios y el cumplimiento efectivo del derecho a una vivienda digna; y el fomento de la participación ciudadana en la formulación y ejecución de las políticas con incidencia en el territorio y el medio ambiente.
La naturaleza, extensión e intensidad de los casos y prácticas de corrupción y especulación son variables, pero todos ellos responden a causas comunes, que tienen que ver con: el proceso de creación de suelo edificable y la correspondiente generación y apropiación de plusvalías; procesos y procedimientos expropiatorios, tanto por razones urbanísticas como para la creación de infraestructuras ; delimitación de núcleos rurales y normas de edificación en los mismos; relaciones de conflicto entre los agentes urbanizadores públicos o semipúblicos y los propietarios de suelo rústico.
Este último caso en particular, en el que se implican empresas de capital mixto público/privado, como SOGEPSA, es el vehículo habitual no sólo de acciones especulativas dedicadas al expolio puro y simple, sino que además cumplen el triste papel de justificar ideológicamente tales atropellos, fundamentando su actuación en una supuesta defensa del “interés público”; este inexistente “interés público” se manifiesta en su verdadera naturaleza si consideramos que: a) el 49% del capital de SOGEPSA es privado; b) en las operaciones expropiatorias para construir viviendas no se defiende el interés general, sino el particular de los futuros compradores, que como se puede comprobar en todas partes, en cinco o seis años doblarán su inversión; c) la parte privada de SOGEPSA participa en las operaciones para obtener un beneficio (lo contrario es inconcebible) y la misma SOGEPSA ha tenido una revalorización fabulosa en los últimos años; y por último d) el supuesto “interés p&ua
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El 31 de octubre de 2006 el Departamento de Sociología, Estadística e Informática del Arzobispado de Oviedo publico un lúcido trabajo de MATERIALES DE REFLEXIÓN EN TORNO A LA REFORMA DEL “ESTATUTO DE AUTONOMIA DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS”, cuyos autores son José Ramón Álvarez Álvarez y José Manuel Parrilla Fernández. A continuación reproducimos una parte de dicho trabajo (que podemos encontrar íntegramente en http://mas.lne.es/documentos/archivos/2-11-06-estatuto.pdf ).
En Asturias y también en todo el Estado español sería necesario realizar con sosiego un debate previo a la reforma concreta del Estatuto. Tendría que ver con el tipo de Estado que nos conviene más a los asturianos, cuestión inicialmente más importante y de más hondo calado que la identidad regional, la ampliación de niveles competenciales o la misma financiación autonómica. ¿Por qué tenemos que dar por supuesto que el actual modelo es el mejor y no admite cambios?. ¿Por qué se elude sistem&a
... (... continúa)Llamamiento Europeo e Internacional 24/05/2004 Llamamiento europeo e internacional: ¡Cambiemos la Política Agrícola de la Union Europea! Nosotros, campesinas y campesinos de África, America Latin y Asia, a quienes se nos ha impedido cultivar nuestros propios alimentos a causa de las importaciones a bajo precio provenientes de la UE y de los EE.UUs, y primer grupo social a padecer hambre, pobreza y migraciones rurales. Nosotros, campesinas y campesinos del mundo entero, juguetes de las superproducción alentados para hacer caer los precios agrícolas, perjudicados por los niveles de precios mantenidos artificialmente muy bajos en los mercados internacionales, y víctimas de la desregulación de los mercados, que hoy están en función de los intereses de las empresas transnacionales, Declaramos que la Politica Agricola Común actual • Ha perdido legitimación tanto a nivel europeo como internacional, &bu |

El origen del Carlismo radica, como es sabido, en la sublevación, en 1833, del campesinado de los pueblos hispanos, (entonces sector mayoritario de la población), contra la imposición del liberalismo que, de un plumazo, aniquilaba la organización socioeconómica de aquellas comunidades, sus expresiones ideológicas y culturales, de las que la religión era columna vertebral, y sus libertades forales, allá donde hubieran podido ser conservadas. No se trató pues, como interesadamente se ha querido hacer creer, de una lucha por que reinase tal o cual personaje, sino de las clases populares en defensa de sus intereses contra la burguesía.
Estas comunidades habían desarrollado, a lo largo de los siglos, una interacción con su medio y un estado de equilibrio que la rapacidad del liberalismo destruirá. En 1871 el diputado carlista guipuzcoano Vicente Manterola, alertaría en las Cortes de Madrid del desastre que se avecinaba al grito de ¡Don Carlos o el petróleo!, de triste actualidad en estos días de naufragios y guerras. Años después, alguien tan poco sospechoso de carlismo como Joaquín Costa, achacaba la responsabilidad de la pavorosa deforestación al "hacha desamortizadora".
Desarticulación de las bases que regían la vida del campesinado, con el consiguiente deterioro económico, éxodo rural, envejecimiento de la población, cuando no desaparición de pueblos enteros, irreparables perdidas culturales y, por supuesto, degradación ambiental, son las consecuencias de la imposición del liberalismo.
El Carlismo hoy, fiel a su tradición comunalista, foral, popular y defensora de las identidades culturales de los pueblos, propugna la transformación de las estructuras políticas y económicas liberales, hacia otro sistema que denominamos autogestión global.
No hablamos de otra política, sino también de otra cultura, aquella cuya posibilidad de evolución fue cercenada a partir de 1833. Por eso insistiremos en que el problema del declive del Carlismo no tiene unas causas meramente políticas, sino sobre todo cult
Los términos global y “globalización” empezaron a ser usados en las facultades económicas de Harvard, Columbia, Stanford y otras universidades de EEUU a principios de los años 80. Numerosas obras publicadas en estos centros, y la prensa económica y financiera anglosajona fue el vehículo utilizado para dar a conocer masivamente estas palabras. Existe una cierta confusión por el uso indistinto de las expresiones “globalización” y “mundialización”, realidades que son distintas una de la otra. Al decir globalización nos referimos a la última fase del capital, que apunta a una expresión universal para mantener y aumentar sus ritmos de beneficios y ganancias, que subordina los valores humanos y la conservación del planeta al crecimiento económico. “Mundialización” define el sentimiento de pertenencia a un mundo común, en el que estamos relacionados de una u otra manera, y al que tenemos que prestar toda nuestra atención para conservarlo en toda su riqueza y diversidad. En definitiva, hacerlo un lugar en le que la vida sea posible para todos.
Tras finalizar el periodo de crecimiento económico que se puso en marcha al acabar la II Guerra Mundial, se desató una crisis estructural del sistema que dio origen al neo-liberalismo, es decir a una nueva dominación del viejo capitalismo de siempre, que tuvo como principales exponentes a Reagan y Thatcher. El neo-liberalismo es la máxima expresión política e ideológica de la globalización, y se ha convertido en un dogma, en el modelo único en el que se inspiran todos los países capitalistas, y puesto en marcha en muchas ocasiones por gobiernos autodenominados “socialistas”.
El neo-liberalismo se basa en tres pilares fundamen... (... continúa)
Del mediuambiente al mieualambiente
Inseguridá alimentaria
Anque tamos avezaes a sentir lo contrario, nun ye la economía la que se mundializa sinón que ye’l mundu’l que se economiza, tornando tolos valores –materiales y simbólicos– al preciu’l mercau. Los restauranes de comida basoria son más qu’un símbolu d’esti procesu, ya que les sos práutiques tan estendíes per tol sistema agroalimentariu.
L’alimentación y la tierra dexen de formar parte de les nueses vides, y van reducise a un meru recursu. Les semilles xenéticamente modificaes, los pesticides o los antibióticos y tranquilizantes pa’l ganáu remplazen a les práutiques tradicionales y a la producción llocal. L’alimentación dexa de ser un drechu pa ser un riesgu, una fonte d’inseguridá. El mediuambiente ye sustituíu pol mieu al ambiente. Les presones que trabayen la tierra son represaliaes por reivindicar los sos drechos, que son los nuesos.
Desixir la soberanía alimentaria ye la única alternativa al esmantelamientu del mundu rural –incluyíu l’asturianu–, asina como la garantía de la supervivencia de millones de persones nel mundu.
Lo que la sonrisa escuende
McDonalización del control social
Pero na continuidá d’esti modelu tamién son fundamentales los mecanismos de control. Per un llau, tamos sistemáticamente bombardeaes pola publicidá, na que neños y neñes son munches vegaes el reclamu. La so imaxe ye perimportante pa potenciar un consumu que nun correspuende coles nueses necesidaes. Poro, quienes denunciamos la McBasoria somos multaes por repartir unos panfletos o pone-yos unes pegadielles.
Per otru llau, ye necesario afitar el control de la mano d’obra y de la clientela. La precariedá y los mecanismos de disciplinamientu indireutu son parte del secretu. Les trabayaores nun tienen drechos sindicales, mientres que les consumidores acaben siendo mano d’obra gratuita: recoyida de les bandexes al finar la consumición; seleición de los productos nos supermercaos, etc.
Comida basoria, trabayu basoria, vida basoria
L’Estau de Malestar
L’Estáu xuega un papel cimeru a la hora de sofitar esti modelu. Énte los problemes sociales que vivimos n’Asturies, l’Estáu empéñase n’amenor
Por una democracia participativa y autogestionaria
El municipalismo se construye como política orgánica, esto es, una política que emerge de la base de la asociación superior humana, yendo hacia la creación de un cuerpo político auténtico y de formas de participación ciudadanas; posiblemente sea éste el último reducto de un socialismo orientado hacia instituciones populares descentralizadas.
Un elemento importante dentro de la aproximación al municipalismo libertario es la posibilidad de evocar tradiciones vivas para legitimar nuestras peticiones, tradiciones que, aunque son fragmentarias e irregulares, aún ofrecen potencialidad para una política de participación con una respuesta de dimensiones globales al Estado.
La Comuna está enterrada todavía en los Consejos de la ciudad (plenos de ayuntamiento);las secciones están escondidas en los barrios; y la asamblea de ciudad está en los ayuntamientos; encontramos formas confederales de asociación municipal escondidas en los vínculos regionales de pueblos y ciudades.
Recuperar un pasado que puede vivir y funcionar con fines libertarlos, no es, ni mucho menos, estar cautivo de la tradición; sino que se trata de hilar conjuntamente los objetivos humanos únicos de asociación que permanecen como cualidades inherentes al espíritu humano, -la necesidad de la comunidad como tal- y que han surgido repetidas veces en el pasado.
Permanece en el presente como esperanzas que acaban de nacer, pero que la gente tiene consigo en todas épocas, saliendo a la superficie en los momentos de acción y libertad.
Murray Bookchin.
Imagínese que usted tuviera capacidad para decidir el presupuesto de su ciudad. Decidir cuanto se gasta y donde, cuales son las prioridades, las obras y programas necesarios. Imagínese que no sólo pudiera decidirlo, sino que tuviera instrumentos para controlarlo.
Seguro que ya le han surgido multitud de ideas, pero seguro que también piensa que no pasa de ser una bonita utopía.
Pues se equivoca. En Porto Alegre, una de las principales ciudades de Brasil, gobernada desde hace tres legislaturas por el Partido de los Trabajadores, se viene realizando desde que se implantó el Presupuesto Participativo hace doce años.
Y los resultados son espectaculares. El mero hecho de que la mayoría decida sobre lo que antes era patrimonio de unos pocos ha provocado un vuelco espectacular en la ciudad.
El proceso
El 60% de la población conoce el presupuesto, y más de cien mil personas participan directamente en su elaboración a través de asambleas
La elaboración del presupuesto anual es un auténtico ejemplo de movilización popular que, durante los doce meses del año, recorre todos los barrios de Porto Alegre.
Cuatro son los principios básicos: transparencia, participación, control y, sobre todo, capacidad de decisión en manos del pueblo.
Para facilitar la democratización del proceso se han establecido 16 áreas geográficas, organizadas en asambleas de base y 5 unidades temáticas, donde se discuten aspectos comunes a toda la ciudad con la participación de organizaciones sociales.
El acto inaugural consiste en una asamblea abierta (anunciada desde la prensa, radio, televisión, buzoneando...) donde se presenta el balance del presupuesto anterior (especificando dónde ha ido a parar hasta la última moneda, respondiendo de que compromisos habían y que porcentaje de consecuencia). La asamblea critica y aprueba el balance, pudiendo tomar medidas (investigaciones, multas, destituciones) si existe algún desajuste, estableciéndose la primera base de transparencia y control.
Las asambleas de las áreas y unidades temáticas establecen las prioridades para cada barrio y sector, y eligen, por sufragio directo, a los delegados para el Foro de Delegados y el Consejo Municipal.
Se pasa a una etapa de trabajo donde, por comisiones abiertas, cada área elabora una propuesta de las obras y programas
Contrasta con lo lógico y el interés científico de la filosofía analítica un movimiento filosófico originado en los años 30 por el filosofo francés Emmanuel Mounier. Se trata del personalismo. En sentido amplio es personalista toda aquella filosofía que revindique la dignidad del hombre contra las diversas negaciones llevadas a cabo especialmente desde el materialismo. En un sentido más estricto, el personalismo es la doctrina que mantiene que el ser en su principio es personal o se deriva de la persona como manifestación de la comunicación entre personas. Aunque el personalismo presenta múltiples tendencias, en su origen y plenitud presenta una orientación cristiana.
Emmanuel Mounier nació en Grenoble en 1905. Dedicado, en un primer momento a la enseñanza, fundó en 1932 la revista Esprit, de la que será director hasta su muerte. Toda su vida giró en torno a esta revista, siendo él mismo el mayor colaborador. Algunos de sus escritos son colecciones de artículos publicados en la revista Esprit. Además, en 1936 publicó Manifiesto al servicio del personalismo y en 1949 El personalismo. Murió en 1950.
1. Dimensiones de la persona
Mounier afirma que el personalismo surgió como una respuesta a la crisis de 1929. Al comienzo de su Manifiesto declara: “Llamamos personalista a toda doctrina, a toda civilización que afirma el primado de la persona humana sobre las necesidades materiales y sobre los mecanismos colectivos que sostienen su desarrollo”. Este primado de la persona significa que cada individuo humano es un absoluto, y que, por encima de la persona, sólo hay un Dios, también personal.
La persona, reconoce Mounier, no es susceptible de una definición rigurosa, sino que es la presencia misma del hombre. A pesar de ello, en su Manifiesto al servicio del personalismo, la define como “un ser espiritual constituido como tal por una forma de subsistencia y de independencia en su ser”. Esta “definición” no se distancia en lo fundamental de la clásica boeciana: “sustancia individual de naturaleza racional”. La persona, añade, es un “espíritu encarnado”. Esto no debe ser entendido platónicamente, porque el cuerpo es hombre es cuerpo con igual titulo que es espíritu, es todo entero cuerpo y todo entero espíritu.
En un segundo plano, el de la personalidad psicológica, realiza una caracterización fenomenológica de las dimensiones de la persona. Es
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